El pleno del Ayuntamiento de Girona ha declarado al rey Felipe VI y el delegado del gobierno español en Catalunya, Enric Millo, personas 'non gratas' en la ciudad y ha mostrado un rechazo mayoritario a la aplicación del artículo 155. El conflicto político entre Catalunya y España, agravado después del referéndum, se ha hecho patente en el consistorio, donde se han debatido en bloque hasta cuatro mociones.
Las peticiones que recogían eran claras: detener la intervención de la autonomía, pedir la liberación de los Jordis y condenar la "represión policial" que se vivió el 1-O. Una de las mociones, que han presentado conjuntamente ERC y la CUP, extendía también el rechazo de la ciudad al monarca español. A la hora de votar esta, los socialistas se han abstenido.
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