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Mostrando entradas de marzo 23, 2007

La envidia, la mascota del demonio

La envidia es un pecado capital, una energía maligna que ataca a todo aquello que es bueno, puro, armonioso. Con extrema habilidad, el envidioso oculta lo que siente, se enmascara bajo un manto de amistad, simpatía, engaños, manipulaciones, sín demostrar jamás sus malignas intenciones, encargándose de difamar, desprestigiar, desvalorizar a quienes envidia, porque le hace sombra al ser más inteligentes, felices, mejores dotados, etc. El gusano obscuro de la envidia crece como un sentimiento negativo que da lugar a emociones negativas que circulan por el torrente sanguíneo del afectado, enfermando a cada célula, tejido, órgano, contaminando el corazón y cerebro. Del libro "La envidia, esa pequeña muerte" de Carolina Aguirre, he extraído el siguiente texto. De todos los pecados, la envidia es el de peor reputación. La lujuria, por ejemplo, despierta simpatías masivas entre jóvenes y maridos aburridos. La gula es grotesca y visible, y emerge en los asados y restaurantes de tenedo...