Con un corte de pelo normal, con un color normal, con una ropa normal, con un trabajo normal, con una pareja normal, con unas aficiones normales. Hacer cosas normales. Para que el resto no se asuste. No sea que, la vida, pueda ser percibida de muchas maneras. Leer cosas normales. Hablar de cosas normales. Comportarte de manera normal. No sea que destaques, que llames la atención, que se fijen en ti. No sea que puedas mostrarte libre y pongas en tela de juicio la libertad ajena con tus decisiones. Porque la normalidad ha sido utilizada siempre como una amenaza. Porque si no cumples con lo establecido, te hacen sentir culpable, te excluyen, te cuestionan y juzgan una y otra vez. Porque la normalidad se ha establecido como un fin imbricado a la felicidad. Has de ser normal para ser feliz. Tener una casa e hijos y dos perros y hacer tartas de manzana y dormir ocho horas y lavar tu coche los domingos. Y todas tus energías han de ir dedicadas a ello. Pero sien...
Los mayores medios de DESinformación del mundo están comprados por la poderosa inversora estadounidense BlackRock.
Apaga la tele y busca información veraz. Generalmente la encontrarás en medios censurados y pregúntate por qué tanta censura.
BIENVENIDOS A LA PURA Y DURA REALIDAD