A propósito del suicidio asistido de Noelia Castillo y su conexión con la DGAIA (Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia) de Catalunya
El suicidio asistido de Noelia Castillo ha tenido mucho más que ver con una ejecución con inyección letal que con una eutanasia. Los partidarios de la cultura de la muerte celebran esa especie de triunfo de la voluntad de una mujer de 25 años rota por completo y que en sus últimas horas apareció en televisión para reclamar un "derecho" a la muerte que apenas podía tapar la dramática petición de auxilio subyacente en sus palabras. Los partidarios de aplicar la eutanasia de manera indiscriminada se tapan los ojos ante las circunstancias que llevaron a Noelia a ese callejón sin salida. Prefieren mirar hacia otro lado y excusar de ese modo a una Generalidad de Cataluña que la tuvo bajo su responsabilidad desde los 13 y que en lugar de ofrecerle protección, futuro y esperanza la sumió en la desesperanza más absoluta. Noelia hubiera merecido tener más oportunidades, pero el sistema de tutela de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (Dgaia) de la Gen...