Esto es lo que está pasando en España, un país controlado por el poder globalista en detrimento de los intereses nacionales.
Llaman"emergencia climática" (a las órdenes de sus dueños), a los incendios provocados por pirómanos a sueldo y por las multas que ponen a quienes limpien los montes sin permiso o recojan una piña, mientras la gente está luchando sin ayuda de los efectivos anti incendios.
Con que todos estos hijos de puta políticos se quiten de en medio, se evitaría la mayoría de las desgracias.
España no os necesita a ninguno de vosotros, calaña de corruptos y criminales malnacidos, tanto de un partido como de otro. Sóis todos los mismos perros con diferentes collares. Sóis los héroes de vuestros dueños, los poderosos criminales globalistas. Sóis la vergüenza de un pueblo confiado, que creyó en vosotros, tanto los de un partido como los del otro. Sóis carroñeros, hambrientos de las migajas que os echan los que os sodomizan y os aplastan. Sóis dignos solo de vivir entre rejas el resto de vuestras vidas, sin privilegios.
Ahora van a por "un pacto de Estado" para obtener más poder y con medidas más ridículas tipo confinamientos climáticos o vete a saber (cierre de parques, cierre de zonas verdes...)
El presidente del Gobierno ha anunciado que enviará 500 militares adicionales para combatir los fuegos en Castilla y León, Galicia y Extremadura.
Pedro Sánchez, se ha comprometido este domingo a facilitar todos los recursos necesarios a las comunidades autónomas para extinguir los incendios que asolan España y ha propuesto un gran pacto de Estado para mitigar la emergencia climática que deje fuera la lucha partidista.
En una declaración tras visitar las zonas afectadas por los incendios forestales en Ourense, Sánchez ha señalado que hay que mejorar las capacidades para luchar contra los fuegos por el agravamiento de los efectos de la emergencia climática.
Eva Saldaña (otra para la colección de mafiosos), directora ejecutiva de Greenpeace, ha señalado que los incendios que actualmente asolan España o la DANA de València "son solo la punta del iceberg" de la crisis medioambiental. "Cualquier pacto de Estado sobre el cambio climático debe partir de la evidencia científica y tener objetivos mucho más ambiciosos que hasta ahora", ha remarcado.
Pero vamos al quid de la cuestión.
Por ejemplo empezaremos por destapar la transición ecológica que es igual a ruina y desolación.
Las casualidades no existen, sin embargo las causalidades sí.
En las zonas desoladas de Valencia hay proyectos de instalar empresas de inteligencia artificial.
En muchas zonas devastadas por los incendios forestales hay proyectos de parques solares y eólicos.
Pero claro, el que asocie ambas cosas es un loco conspiranoico.
El mapa de los incendios de España de estos días desvela a las comunidades que gobierna el PP y que están padeciendo los devastadores fuegos de Galicia, Extremadura, Castilla y León, Cantabria, Andalucía y CC de Madrid.
Para las costas andaluza y levantinas "dejan" las riadas y para Canarias, los volcanes.
Lo tienen todo calculado.
En un verano marcado por la intensidad de los incendios forestales en España, las declaraciones de los bomberos que combatieron las llamas en la provincia de Toledo han confirmado lo que muchos ya sospechábamos: estos fuegos no parecen accidentales, sino parte de un patrón organizado destinado a causar el mayor daño posible, especialmente en zonas cercanas a núcleos poblados. Tal y como ocurrió con las devastadoras riadas de Valencia en octubre de 2024, donde se cuestionó la gestión y se insinuaron intenciones de agravar el impacto, los incendios en Toledo revelan indicios de provocación deliberada, priorizando áreas vulnerables para amplificar el caos y las pérdidas.
Según relatan los bomberos del Consorcio Provincial de Extinción de Incendios y Salvamento (CPEIS) de Toledo en una entrevista publicada por ‘El Debate‘, el pasado 12 de agosto se desataron varios focos casi simultáneos que pusieron en jaque a los equipos de emergencia.
Un bombero con amplia experiencia describió la situación como «un verano bastante complejo», marcado por lluvias iniciales que favorecieron el crecimiento de vegetación, seguidas de olas de calor que facilitaron la propagación del fuego. Pero lo más alarmante fue la evidencia de intencionalidad: «Parece organizado para atacar zonas cercanas a la población», afirmó, destacando cómo los fuegos surgieron en múltiples puntos separados por distancias que hacen improbable un origen natural.
Los testimonios subrayan patrones sospechosos. Por ejemplo, en Puente del Arzobispo se detectaron dos focos a un kilómetro de distancia, algo «muy improbable» sin intervención humana. En Alberche del Caudillo, un punto recurrente de incendios, el bombero señaló: «Es un punto repetitivo, lo que refuerza la idea de que alguien lo está provocando constantemente». Las condiciones meteorológicas, con vientos fuertes y altas temperaturas, agravaron la situación, convirtiendo al viento en «nuestro peor enemigo».
Los equipos tuvieron que proteger parcelas, almacenes y ganado, mientras el fuego avanzaba rápidamente hacia áreas habitadas. A pesar de la intervención de medios aéreos durante el día, la noche complicó las operaciones, obligando a trabajar solo con recursos terrestres en terrenos de difícil acceso. Este bombero, con años de servicio, calificó este verano como «el que más hemos trabajado con diferencia», y expresó su convicción de que hay una organización detrás: «Da la sensación de que hay alguna organización detrás. Parece organizado para atacar zonas cercanas a la población. Y con el cambio de viento, la situación se complica aún más: lo que crees que está protegido puede prender de nuevo en minutos».
Estos incendios no solo han quemado hectáreas de terreno, sino que han amenazado directamente la seguridad de las comunidades, recordando el modus operandi visto en otros desastres recientes en España, donde el objetivo parece ser maximizar el impacto humano y económico.
La similitud con las riadas de Valencia es inquietante. En aquel episodio, las inundaciones causaron decenas de víctimas y destrucción masiva, con acusaciones de negligencia o incluso intencionalidad en la gestión de presas y alertas, todo ello orientado a agravar el daño en zonas densamente pobladas. Ahora, en Toledo, los bomberos apuntan a un escenario similar: fuegos provocados en puntos estratégicos para forzar evacuaciones, sobrecargar recursos y generar pánico.
Y no olvidemos a todos los animales que mueren atrapados en el fuego, sin salida y con una agonía muy dolorosa.
Cuantos criminales hay en este país. No solo los políticos, sino los que ejecutan las órdenes de esos políticos siervos del poder globalista más criminal que jamás ha existido.

