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Islas Canarias, paraíso de la corrupción política y empresarial local y extranjera


Confieso que aunque mi intención es escribir un buen artículo inteligible, que sea leído con nitidez y sin dificultad, no estoy segura de esclarecer al completo el desastre total que se vive en las islas canarias, por una parte, el delito de y a quienes habría que depurar responsabilidades, y por otra, la dejadez del propio canario, hijo de Canarias, de padres canarios, de abuelos canarios, que en definitiva son los que han sufrido el declive y la humillación del gobierno español.
Mi inseguridad es porque la sociedad canaria está tan diseminada, por el sometimiento a la colonización española de las islas, por silenciar tantos abusos de DDHH, por conformismo y/o miedo, que habiendo innumerables asociaciones en pro de sus derechos (que no veo que sea ni medio bueno), no se unen entre ellos y formen una única asociación y agruparlas todas para conseguir mejores resultados cara a la opinión de esa población que se ve perdida y que ven como sus derechos son contínuamente mermados por el gobierno español, por la UE y como no, por el propio gobierno local que se vende a España y a Europa.
- Canarias está en el primer lugar de España en pobreza severa.Así lo refleja el XII Informe 'El Estado de la Pobreza, realizado por la European Anti-poverty Network (EAPN). Casi la mitad de la población canaria está en riesgo de excluxión social y pobreza. Así lo refleja el XII Informe ‘El Estado de la Pobreza. Seguimiento de los indicadores de la Agenda UE 2030. 2015-2022’, presentado en el marco del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza que se conmemoró el 17 de octubre del 2022> - Canarias está en el primer lugar de España en los alquileres más caros.
- Canarias está en primer lugar de España en la cesta de la compra más cara.
- Canarias está en primer lugar de España en los sueldos más bajos de los canarios.
Canarias cerró junio de 2022 con una población de 2.261.654 personas, lo que supone un incremento de 15.427 habitantes en el último año, en el que la población fue de 2.246.227 personas. Canarias es la 7º Comunidad Autónoma de España en cuanto a población se refiere.
Y sobre población es la siguiente observación.
Citaré al independentisa Isidro Santana León.
"Inmigración o invasión. ¡Canarias no soporta más carga demográfica exógena! Es insostenible, en un archipiélago de 7.400 Km², aguantar la presión de 2.207.225 habitantes –entre nativos y foráneos– sin contabilizar los no empadronados de América Latina y otros lugares del mundo, además de los 16.000.000 de turistas que llegan anualmente.
Esto es una barbaridad, un dislate, en un territorio frágil y fragmentado sobre el que se construye ingente cantidad de infraestructuras para dar respuesta al negocio turístico e inmobiliario (especulativo), con el grave deterioro que supone sobre nuestro medio, nuestra cultura y la identidad del pueblo canario.
La invasión que se ha propiciado en Canarias ha sido dantesca, con una población en 1982 de 1.397.709 personas –en su mayoría nativos–, situándonos en 2019 con una densidad demográfica de 2. 350.000, lo que ha supuesto un incremento de 952.291. En datos comparativos, sólo la invasión ha supuesto el doble de la población de la Provincia de León, con 15. 581 Km²; igual de habitantes que la provincia de Zaragoza, con 17. 225 Km²; cinco veces más que la población de Burgos, con 14.022 Km², por citar algunos lugares.
Según las recomendaciones de la ONU, para una buena calidad de vida, estabilidad social y económica, cada país debería tener sobre unos 50 habitantes por Km². España cuenta con una densidad demográfica de 93 habitantes por Km², mientras la densidad de Canarias es de 317 habitantes por Km².
Hay archipiélagos e islas que cuentan con leyes del control de la residencia, como Islas Feroe, Isla de Man… y nadie se escandaliza. Sin embargo, aquí en Canarias, en esta inveterada colonia de España, se nos hace imperiosa una ley del control de la residencia ya que, como hemos podido ver, el territorio no aguanta más carga demográfica. No obstante, los que somos conscientes de ello y la exigimos por hechos objetivos y de mejora para nuestro pueblo, nos encontramos con la antagonía y los intereses de grupos políticos, personas indocumentadas y colonos que consideran inhumana nuestra exigencia, al creer que todo el mundo cabe en una caja de zapatos y por ello nos llaman xenófobos. Si, los progres y españolistas imponen que aquí puede entrar todo el mundo, con la problemática de paro y marginalidad que padecemos la mayoría del pueblo canario, ya convertida la situación en un problema endémico; observando que a los progres de escaparate les importa muy poco el bienestar y la legitimidad del pueblo canario a seguir manteniendo sus costumbres, legado e identidad..., aduciendo, los innovatio, que todos somos ciudadanos del mundo aunque éstos se deben a su burbuja política, partidista, difusionista trascendental y clientelar, sin comprender mi sesera dónde les deja la correspondencia el cartero.
Hay una pedante excusa que, interesadamente, se expresa en contra de nuestra lucha por la pervivencia como pueblo y de nuestra cultura, como es locutar que los canarios también fuimos emigrantes. En efecto, los canarios nos vimos forzados al éxodo en condiciones infrahumanas, todo porque el caciquismo colonial (a la sazón estos feudalistas Regidores del sistema político colonialista, quienes se apropiaron de las tierras de nuestros ancestros y se las legaron o vendieron entre ellos) propiciaba la huida de parte de nuestro pueblo, dadas las condiciones de pauperismo a que se le sometía y aún somete.
Desconocen que mucha de esa emigración también fue forzosa a través de los Tributos de Sangre (para que los caciques de la colonia pudieran exportar a Las Indias, le exigían, desde la metrópoli, que enviaran cinco familias canarias por cada cien toneladas de género, todo con el fin de colocarlos como ocupas para España apropiarse de territorios que se disputaban con Inglaterra, Portugal, Francia… Pero hay una situación asimétrica que no se menciona (como decimos en Gran Canaria “no se puede meter la Catedral por San Telmo”), pues, no es lo mismo emigrar a grandes zonas donde demandaban mano de obra, que meter la población de esos grandes países en unas Islas con una superficie ínfima y unas condiciones precarias de sus autóctonos.
Las últimas emigraciones canarias fueron a países soberanos, con altos niveles de vida, como fue Venezuela, Suecia y otros de Europa. Es de reseñar que, en esta colonia, todo está planificado estructuralmente para que aparente una homogeneidad –de agua y aceite– entre los colonos y los nativos, usando como medios de inoculación la enseñanza, las radios, televisiones, prensa… y todo un subvencionado exhibicionismo cultural de afuera, tanto como los asentamiento de modas y costumbres foráneas hábilmente introducido para que los canarios asimilemos lo exógeno, mientras que los forasteros no se integran en nuestra cultura: esto se llama etnocidio. Es consciente la metrópoli y sus esbirros de la colonia, que la mayoría de los canarios están en desempleo, pobreza y marginalidad, durmiendo en recovecos sobre cartones, y no hay pretexto para esta realidad: no han dotado a Canarias ni a los canarios de medios para el desarrollo individual y colectivo, pues, optan por tenerlos en el subdesarrollo y la ignorancia para poder usurparle sus derechos naturales, humanos y, especialmente, nuestra tierra.
Una nación sometida al dominio colonialista nunca se puede desarrollar, sino usarse como territorio de rapiña y especulación, pues, dejar desarrollar a Canarias supone que su pueblo logre cotas de formación, autoestima y conocimiento, asunto que haría peligrar los intereses de los saqueadores, ya que los canarios pondrían como objetivo fundamental e inapelable la soberanía nacional e independencia política.
En lo que a derechos sociales se refiere, existen miles de canarios esperando durante décadas por una vivienda digna –además de los tantos que han muerto esperando por ella–, acudiendo mendicantes a por ayudas para alimentación u otras, aunque privilegios se los dan antes a los foráneos que a los canarios. En este sentido juegan su rol las ONG, que están subvencionadas por los gobiernos, y otras asociaciones “humanitarias” que son sus correas de transmisión, dándoles información privilegiada, acogimiento y resolviendo todos los problemas de los foráneos, mientras los canarios quedan mirando para el cielo sin comprender cómo, dónde y por qué los forasteros tienen más cobertura que ellos… ¿Saben cómo se llama esto?: segregación racial.
Si, a los canarios que exigimos nuestros derechos nos llaman xenófobos y a los conformistas, muertos de hambre, y colaboradores de su propia esclavitud les llaman hospitalarios y tolerantes. Así es: en las escuelas y demás centros de adoctrinamiento colonialista, te deforman la realidad y transforman la psique, machacando, incesante, que los canarios somos un pueblo hospitalario, abierto, tolerante… cuando en realidad lo que te están inoculando es que seas sumiso, indolente, aquiescente y servil con la bota tiránica que te pisa.
No, los canarios no somos xenófobos –ni los independentistas–: es el sistema colonialista español y sus esbirros ultraperiféricos los que durante centurias ejercen la supremacía racial con el pueblo canario. Visto el panorama, ni una ley de residencia –aunque es de imperiosa necesidad- soluciona esta abyecta situación colonial. Sólo la descolonización e Independencia de Canarias nos puede librar de esta subyugación. He dicho en muchas ocasiones que a veces la independencia se logra por cuestiones coyunturales. Espero y deseo que Marruecos continúe con su delimitación de las aguas a ver si este pueblo se da cuenta de que España no es nuestro protector, sino nuestra proxeneta y así vamos juntos, de una vez por toda, a por la independencia y soberanía que es nuestro estado natural." (Isidro Santana León 23/01/2020)
Aprovecho la ocasión para ofrecer una magnífica visión de Isidro Santana León al pensamiento de un canario con filosofía colonialista, o sea, adoctrinado.
"Segregación racial con los canarios.
Una canallada más: la arrogancia y el abuso del Poder con los más débiles y con los nuestros. A los jueces nunca les tiembla el pulso cuando hay que dictar sentencias draconianas contra los pobres, pero son muy timoratos y cobardes si se trata de condenar a los poderosos y corruptos, tal y como vemos a diario. La denuncia contra esta mujer –Arancha Rodríguez– y su medio de vida –una granja de cabras en el término de La Oliva–, la incoa Ana Batista –responsable de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural–, política que está de paso y que se llena los bolsillos a costa de lo público, carente ella de la más mínima sensibilidad con las personas que se ganan la vida honradamente, menos con los especuladores a quienes les suelen bailar el agua y ante los que se inhiben o pliegan, a saber por qué...
Hay en Fuerteventura –como en el resto de Las Islas– casos flagrantes de atentado contra el medio ambiente (hoteles metidos en la arena y en Dominio Público Marítimo Terrestre, maniobras militares que arrasan con todo ecosistema, vertidos incontrolados, destrozo del litoral con los muelles deportivos, pelotazo con las Torres del Canódromo y hasta una biblioteca ilegal en Las Palmas de Gran Canaria…), pero con estos no se atreven ni los políticos ni los jueces, porque son ellos mismos los corruptos, sino que justifican el buen hacer machacando de forma inclemente al débil: al que no le puede hacer frente.
Uno de los alegatos que esgrime la susodicha política es que, por culpa de la granja, peligran las aves de esa zona (todo esto me suena a lo mismo, igual que la matanza de las cabras guaniles en Gran Canaria) cuando la construcción desmesurada ha extinguido especies sin que hayan voces ni acciones tan valientes como las que se ejecuta contra esta muchacha del pueblo.
La situación en la que nos encontramos, donde la gente sobrevive como puede y otra que se muere en el anonimato sin apoyo alguno de las administraciones, pues, sus regentes sólo se dedican a obedecer órdenes de los poderes fácticos, siendo precisamente a quienes tienen iniciativa –como esta joven mujer, para darle de comer a su familia– a los que abaten sin piedad: a quienes deberían premiar y ayudar. Sí, una granja que producía para comer y dar trabajo es lo que derriban y se ufanan por ello, cuando, tal paradoja, al mismo tiempo, Medio Ambiente repartió 6000 plantas autóctonas para restringir los terrenos de cultivo y mantener la dependencia del exterior o en el mismo municipio persiguen destrozar la Montaña de Tindaya.
La propietaria de la granja pidió la presencia de un notario para que levantase acta de cómo se estaba llevando a cabo el derribo de la instalación con los animales dentro, prohibiendo los cuerpos represivos en Canarias –éstos lógicamente al servicio del fascismo y el colonialismo español– tan legítima demanda, como también impidieron la entrada a una veterinaria para saber de los animales: cabras preñadas y baifos aplastados por la caída de los muros. Como siempre, todo por la fuerza ejercida en nombre de una falsa democracia, y con la total indefensión de nuestra gente.
Esto no es nuevo, así es la política que se hace en las colonias: aquiescencia con lo foráneo y lapidación con los nuestros. Matar lo canario, perseguir al canario que quiere emprender y dar empleo, propiciar que Canarias no se desarrolle, que todos los productos sigan entrando de afuera y para eso tienen como argucia “proteger”, calificar y marcar todo el Archipiélago con espacios naturales para que así continúen con sus privilegios las multinacionales de la alimentación, los importadores amigos o familiares de los políticos, mientras éstos reciben, además de los pellizcos que les dan a las subvenciones europeas, sobres de los intermediarios por debajo de la mesa. El fin es extinguirnos como pueblo y reducirnos a mendicantes, como otrora hicieron con nuestros antepasados. Ya me resulta cansino hablar de la independencia, de la soberanía nacional, pero es que no nos queda otra opción si queremos sobrevivir. Los esbirros de España están para medrar y conspirar contra nuestro pueblo, aunque de canariedad presuman ellos cuando en las romerías se disfrazan con el fajin y el chaleco. ¡Háztelo ver, canario!"