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Y tú...¿eres libre?



¿De qué nos sirve hablar de libertad si no tenemos el coraje de volar?
Así solo alimentamos el autoengaño. Vivir con apariencias no es vivir.

Voy a decirte algo que tal vez no te guste pero que tal vez te sirva.

Hay que aprender a caminar solo. Sin amigos, sin amantes y a veces sin familia.

A esta vida llegamos solos, y solos nos vamos a ir.

Es imprescindible e indispensable que aprendas a estar contigo, a disfrutar estando solo contigo. Debes entender hijo, amigo, hermano... que tu felicidad no depende de otros, no depende de nadie, más que de ti. La relación más sana que debes construir en tu vida es contigo mismo, y no es egoísmo, es amor propio.

Aprende a amarte, quererte y respetarte para que cuando en tu vida te topes con quién no lo haga, no estés dispuesto a soportarlo.

Si tu felicidad depende de alguien, no eres libre, eres esclavo; estás en cautiverio. Así que conócete, aprende a disfrutar de tu soledad. Y entonces conocerás lo que es libertad. Y comprenderás mejor lo que significa responsabilidad (que no tiene por qué estar carente de libertad). La responsabilidad es algo que no todo el mundo comprende como tal. Muchos la confunden con obligación, pero realmente está comprometida con el respeto. Mucha gente vive ahogada con obligaciones que se han impuesto ellos mismos, y creen que son sus responsabilidades, y viven amargados el resto de sus vidas por lo que ellos mismos se crearon, muchas veces justificándolo con culpabilizar a los demás de su 'infelicidad'.

Los amigos son un valor añadido de la vida. Pero no debes tener dependencia de ellos. Cuídalos y respétalos, no los asfixies, ellos también necesitan disfrutar de su soledad, sus espacios...

Ser libre es respetar la libertad de los demás.

La libertad está intrínsicamente ligada al respeto.

Vive en libertad y deja vivir libre a los demás.