Más del 90% de consumidores no mira el etiquetado de los productos que compra poniendo en riesgo su salud-
Los agricultores llevan meses manifestándose por su propia subsistencia, pero los consumidores pueden hacer mucho por ayudarles, comprando productos denominados autóctonos o de kilómetro 0, pero la realidad es que muy pocos miran la etiqueta de la bolsa o la caja del producto para saber su origen. Esto es aprovechado por las cadenas de supermercados, especialmente las grande superficies que ponen banderas de la Comunitat Valenciana, grandes cartelerías con “Origen: España” pero cuando acudes al etiquetado del propio producto te llevas la sorpresa de que en muchas ocasiones lo aparentemente anunciado nos e corresponde con la realidad, y acabas comprando Naranjas de Egipto o de Sudáfrica, tomates de Marruecos o productos denominados ecológicos que han dado la vuelta al mundo en las bodegas de barcos cuya fuente de energía es el gasoil…
Una realidad incómoda que sólo podremos cambiar si cambiamos los hábitos de compra y nos acostumbramos a coger cada producto envasado y ver la etiqueta, tienen que poner claramente el origen del mismo y un número de trazabilidad. Si el producto está a granell en la caja expuesta estará el etiquetado y ahí podremos concoer el origen, que muchas veces difiere del anunciado en la cartelería.
Está en nuestra mano como consumidores rechazar naranjas de Suráfrica o de Egipto si tenemos la campaña en España porque con su importación, lo que se busca es la bajada de precios al agricultor. También muchas veces tenemos que conocer los precios de venta, como en cierta campaña denunciada ya por algunas organizaciones en varias ocasiones por vender naranjas o leche por debajo de su coste real como producto estrella o gancho en una estrategia comercial que por otra parte perjudica a los agricultores. La realidad es que gracias a esto miles de toneladas de productos se quedan sin recoger o se abandonan en el campo, un campo que en la Comunidad Valenciana por ejemplo, se muere.
Es una triste realidad incómoda al que nadie le quiere poner remedio, ni analizar exhaustivamente y que está dejando a miles de agricultores literalmente en la ruina ante la pasividad de políticos que si bien se hacen la foto y muestran su apoyo a los agricultores, luego poco o nada hacen concretando normas y escuchando sus reivindicaciones.
Juanvi “El Palleter” quiere emular al Palleter que declaró la guerra a los franceses y en este caso ha declarado la guerra desde el campo para la supervicencia del sector primario, en su canal de Telegram no hace más que colgar videos de la situación real que se vive, una realidad incómoda y que la mayoría de españoles desconoce.
Los etiquetados de muchos productos frescos en los lineales de grandes superficies comerciales vuelven a la polémica. Y es que muchos agricultores se han pasado por supermercados y grandes superficies comerciales a comprobar in situ los productos frescos existentes y su venta. Comprobando como hay zonas sobre todo en grandes supermercados de grandes superficies donde se asegura que el producto es español o se pone incluso banderas de una Comunidad Autónoma y en el etiquetado de los productos pone la realidad, origen Marruecos o Sudáfrica. Todo mientras en la cartelería se asegura que son productos “de la Comunitat Valenciana” o de España, con banderas y otros reclamos.
El etiquetado engañoso es lo último que faltaba por ver a los agricultores.
Aunque advertimos que ya las etiquetas son claramente falsas e ilegibles.
Los etiquetados de muchos productos frescos en los lineales de grandes superficies comerciales vuelven a la polémica. Y es que muchos agricultores se han pasado por supermercados y grandes superficies comerciales a comprobar in situ los productos frescos existentes y su venta. Comprobando como hay zonas sobre todo en grandes supermercados de grandes superficies donde se asegura que el producto es español o se pone incluso banderas de una Comunidad Autónoma y en el etiquetado de los productos pone la realidad, origen Marruecos o Sudáfrica. Todo mientras en la cartelería se asegura que son productos “de la Comunitat Valenciana” o de España, con banderas y otros reclamos.
Un etiquetado donde si miramos vemos que en mieles o en aceite de oliva empieza a aparecer Origen: Unión Europea-fuera de UE. ¿Qué es esto?
Empiezan a aparecer etiquetados donde es imposible saber el origen del producto, donde se cumple la legalidad peros e trata de ocultar el origen real.
Etiquetado que impide saber el origen de muchos productos. No sabemos qué comemos ni de dónde viene.
Mezclas de mieles o de aceites de varios países impiden saber el origen de lo que compramos.
Aceite cuyo origen en el etiquetado pone Unión Europea
Cada vez se importa de fuera más productos y para bajar el coste se mezclan distintas procedencias de aceites, en el mercado ya hay envases en lineales de grandes superficies cuyo etiquetado pone producto de la Unión Europea, así cumplen la ley “en parte” con la exigencia de poner el origen del producto: unión Europea, ¿pero qué país?.
¿Y cuándo pone origen: Unión Europea y no unión europea?. Este es un claro fraude de ley, pero el Ministerio de Consumo que sí se mete con las bebidas carbonatadas no denuncia a esos productores por un fraude de ley, ya que si alguien denunciara a las grandes superficies por tener producto “engañosos” debería pagar un depósito muy elevado, ya que de perder contra estas grandes superficies el coste sería elevadísimo. Tampoco el Ministerio de Consumo de Alberto Garzón se presta a regular esta nueva realidad y que les obligue a saber en qué porcentaje está diluidos los distintos productos mezclados. No vayamos a enterarnos de que el aceite supuestamente de oliva español que compramos en los grandes almacenes resuelta que igual tienen de aceite nacional menos del 5%.
Otro de los grandes problemas se generan en la miel, un producto muy apreciado por los consumidores y que desde hace unos años los almacenes mezclan de distintas procedencias para así conseguir un menor precio de coste y de paso añadir mayor rentabilidad a sus ganancias, de paso confundiendo a los consumidores.
La mayoría de la miel la importan desde China, la exportan a Ucrania y otros países, donde la almacenan y en esos países la exportan nuevamente como miel nacional, y una vez viene a España, la ley con que la miel al menos en un 5% sea de origen español, ya se la puede etiquetar como miel española.
Advierten los productores que en China hay depósitos de glucosa pura y fabrican miel todo el año, pero es eso, glucosa pura y pierden la mayoría de propiedades que tiene la miel. Una vez en España, se mezclan y con que un 5% de la miel sea de origen español, en el etiquetado pueden poner origen España.
A pesar de ello, vemos mieles en lineales con varios países de origen, pero el Ministerio de Consumo, tan preocupado por lo que comemos, no dice nada al respecto de este supuesto fraude de ley en el etiquetado. Muchos podríamos pensar que se busca el engaño al consumidor, no permitiéndose saber el origen real de muchos productos, por eso es importante leer cada etiqueta de cada producto, y aún así a veces resuelta complicado saber qué compramos y comemos después.
Existen dos puertos en España por donde entran estos productos, aceite y miel a granel, Algeciras y Valencia, y luego se mezclan con productos locales y se venden como tales. Unas leyes que no sirven y los reguladores que no regulan la realidad. ¿Qué puede salir bien?…
Vía: https://noticiasciudadanas.com/etiquetado-que-impiden-saber-el-origen/


