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¿Quieres desintoxicarte de metales pesados en tu organismo?



Los mejores remedios naturales para desintoxicar el cuerpo de metales pesados

Leyendo las recomendaciones de la Dra. Joana André, consultora de Nutrición Saludable de SHA Wellness Clinic, decido publicar su artículo para ayudar a todos los que últimamente están preocupados por su salud con las dudas de como sanarse y recuperar un buen organismo que funcione a tope. Y es por esta fase por la que prefiero comenzar.
Más adelante trataremos el tema del GRAFENO.
Una dieta basada en vegetales y alimentos integrales favorece la eliminación de estas sustancias tóxicas. La combustión de los coches, la actividad industrial, el desarrollo tecnológico, la constante producción de residuos o el uso agrícola de pesticidas, entre otros muchos factores, generan una ingente cantidad de metales pesados que se distribuyen por la naturaleza y contaminan el medioambiente. Por eso, el agua que bebemos, los alimentos que comemos o el aire que respiramos están repletos de sustancias tóxicas que, con el tiempo, se acumulan en el organismo y afectan a nuestra salud.
Como nos comenta Joana André, consultora de Nutrición Saludable de SHA Wellness Clinic, “la ingestión, la inhalación y la absorción a través de la piel son las tres vías por las que los metales pesados entran en el cuerpo. Eso sí, es importante destacar que no todos son dañinos. De hecho, algunos, como el hierro o el zinc, son elementos esenciales para que el organismo pueda realizar determinadas funciones biológicas, fisiológicas y metabólicas. Sin embargo, hay otros, como el mercurio, el plomo, la plata, el arsénico o el cadmio, que son potencialmente tóxicos, especialmente en dosis altas”.
Los metales pesados están presentes en una gran variedad productos, desde alimentos hasta teléfonos móviles, pasando por plásticos, coches o pesticidas. Como explica Joana “su acumulación puede comprometer significativamente la salud, causando cambios en la estructura del ADN celular y provocando el desarrollo de enfermedades neurológicas y cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y diabetes. De ahí que sea muy importante conocer los síntomas derivados de su intoxicación y prestar atención a las señales. Por ejemplo, la intoxicación por arsénico causa fatiga, aumento de la salivación, dolores de cabeza, dermatitis, debilidad muscular y caída del cabello”.
La mejor manera de protegerse de los efectos nocivos de los metales pesados es reducir la exposición: vivir en entornos rurales alejado de la contaminación urbana, consumir alimentos producidos de manera ecológica y orgánica, beber agua de calidad… Pero, siendo realistas, esto no es siempre posible, por lo que tenemos que aprender a convivir con ellos y a combatir su toxicidad.
Como afirma la experta, “aunque los tratamientos más convencionales implican el uso de compuestos químicos, como la administración de agentes quelantes, ciertos alimentos y hierbas medicinales pueden ser muy beneficiosos y, además, sin los efectos secundarios del enfoque tradicional. Así, el cardo mariano, las algas, como la chlorella o la espirulina, el ginkgo biloba, la cúrcuma, la canela, el jengibre, el cilantro o el té verde ayudan al organismo a desintoxicarse”.
Una dieta basada en alimentos integrales y vegetales promueve la eliminación de metales pesados. Joana destaca la importancia de “aumentar el consumo de cereales integrales, legumbres y verduras porque son fuente de fibra, que es un quelante natural que reduce tanto la biodisponibilidad como la absorción de los tóxicos. Además, la vitamina C, presente en las verduras de hoja verde y las bayas, contribuye a la reducción del estrés oxidativo provocado por los metales pesados. Por último, las verduras del género Brassica, como el brócoli, la coliflor, el repollo o el nabo, y los alimentos ricos en azufre, como el ajo y la cebolla, favorecen su eliminación y alivian los síntomas causados por su intoxicación”.
¿Qué son los metales pesados? ¿Cómo afectan a la salud?

Seguramente habrás escuchado hablar de los metales pesados e incluso puede que sepas que son perjudiciales para la salud, pero ¿sabes realmente lo que son y lo que pueden producir en tu organismo?
Un concepto borroso El término “metal pesado” no está muy bien definido. A veces, se utiliza como criterio de densidad para determinar si un metal es pesado o no. Otras veces, el número atómico y el peso atómico son los criterios empleados. Básicamente, son un grupo de elementos químicos cuya densidad es superior a cinco gramos por cm3.
Es muy importante dejar claro que no todos los metales pesados son tóxicos. Además, muchos son esenciales para la salud del ser humano en bajas concentraciones ya que permiten a nuestro cuerpo funcionar bien. Es el caso del cobalto, del hierro, del zinc, entre otros. Sin embargo, una concentración elevada de estos metales pesados en nuestro organismo es a menudo perjudicial.
¿Cómo estamos expuestos a los metales pesados? Con el desarrollo tecnológico, el consumo masivo y la enorme producción de desechos, la presencia de los metales pesados es increíblemente importante en el ambiente.
– el agua: debido a una descontaminación insuficiente del agua o a las tuberías de plomo, tal vez estemos ingiriendo a diario metales pesados a través del agua que bebemos, con la que nos duchamos, limpiamos o cocinamos.
– el aire: el aire que solemos respirar está contaminado por la industria, la combustión de los coches… Los metales pesados se acumulan en el aire en forma de partículas que respiramos o que se incorporan a nuestro organismo por la piel.
– los alimentos: en agricultura o ganadería se utilizan productos nocivos que transportan metales pesados, lo que contamina plantas, verduras, frutas, carnes e incluso pescados.
¿Cuáles son los riesgos? Ya que estamos permanentemente expuestos a los metales pesados y tóxicos, el riesgo de padecer trastornos debidos a la concentración de estos elementos en el cuerpo es bastante alto. Te damos unos ejemplos.
– Plomo: anemia, esclerosis, fatiga y cáncer de riñón.
– Mercurio: autismo, depresión y problemas del aparato respiratorio.
– Cadmio: cáncer de próstata, bronquitis, infertilidad y enfermedades vasculares.
– Cobre: daño en el hígado, los riñones, anemia, irritaciones del intestino delgado e intestino grueso.
– Manganeso: daño en el páncreas, el hígado, el sistema nervioso central, asociado al Parkinson.
– Zinc: dolor de estómago e infección de las mucosas.
¿Cómo eliminar los metales pesados de nuestro organismo? Los metales pesados no se pueden eliminar del todo del organismo. La mejor manera de protegerse de ellos es simplemente reducir la exposición. Por ejemplo, viviendo en el campo lejos de la contaminación urbana o consumiendo alimentos ecológicos u orgánicos. Sin embargo, ciertos alimentos pueden ayudar a reducir o eliminar algunos metales pesados:
– Cilantro: ayuda a eliminar mercurio o plomo.
– Brócoli: estimula el proceso natural depurativo de nuestro cuerpo y la eliminación de tóxicos.
– Alga Chlorella: tiene un potente efecto desintoxicante de los metales pesados y de más sustancias dañinas.
– Zeolita: elimina los metales pesados del organismo, limpiando la sangre, el estómago, los sistemas linfático y glandular.
Es importante consumir alimentos que ayudan a eliminar los metales pesados tóxicos y evitar situaciones de riesgo para preservar tu salud.
Eliminar las toxinas del organismo

Por desgracia en nuestro cuerpo se acumulan cada día una gran cantidad de toxinas. Dichas toxinas proceden sobre todo de los alimentos que consumimos, pero también de la contaminación o hábitos poco saludables como fumar o beber, por ejemplo. El estrés o la falta de sueño y descanso también impiden la liberación de hormonas “buenas” sin las que el cuerpo retiene toxinas que hacen que te sientas cansado, triste o que puedas desarrollar enfermedades graves en el futuro.
El cuerpo cuenta con algunas herramientas para deshacerse de ellas: El hígado, los riñones, los pulmones, los intestinos y la piel son los encargados de limpiar nuestro organismo. El hígado procesa las sustancias tóxicas y, a través de la sangre, las envía a los riñones para que sean eliminadas a través de la orina o mediante la bilis a los intestinos para que las expulsen en forma de heces. En el hígado pueden originarse hasta 12 tipos de cáncer por lo que es muy importante mantenerlo limpio. La piel por su parte elimina toxinas a través del sudor, limpiando también su capa más externa. El papel de los pulmones es el de aportar el oxígeno fresco necesario para limpiar y realizar estas funciones.
Además de las herramientas que proporciona nuestra propia naturaleza, contamos con algunas ayudas externas para eliminar las toxinas del organismo:
Alimentación Resulta fundamental no solo para eliminar las toxinas del organismo, sino para evitar que se acumulen. ¿Cómo? Si ingerimos una dieta saludable, prescindiendo de alimentos refinados como el azúcar o la harina estaremos evitando muchas toxinas a nuestro cuerpo.
Además se recomienda hacer una dieta depurativa al menos una vez al año e incluir en la dieta ciertos alimentos que ayudan a la depuración.
Deporte y sauna El ejercicio regular ayuda a mejorar el proceso de eliminación de toxinas y el calor y la humedad de la sauna ayudan a la eliminación de toxinas a través de la piel con el sudor.
Acupuntura La acupuntura puede ayudar a limpiar el cuerpo buscando los puntos de presión donde las toxinas tienden a acumularse. De esta forma las toxinas se liberan para que el organismo las elimine en forma natural.
Suplementos Existen cierto tipo de suplementos que también ayudan con sus propiedades a la eliminación de toxinas. Es el caso del Suplemento Detox, que hace parte de la línea de suplementos alimenticios SHA. Hecho a base de ingredientes como la Chlorella, la cúrcuma o el zinc, está indicado sobre todo para procesos de desintoxicación por metales pesados y otros químicos ambientales y para dolencias en el hígado por su efecto depurativo y hepatoprotector. Lo puedes adquirir a través de SHA Boutique Online.
Hidroterapia de colon Es un método que puede resultar controvertido para muchas personas, sin embargo es altamente efectivo y se recomienda realizarlo dos veces al año. Puedes conocer más sobre este tratamiento en este post.
Otros Tratamientos Además, es recomendable disfrutar de este tipo de tratamientos al menos una vez al año, combinándolos con una dieta depurativa.
– Masaje Detox
– Cura Hidroenergética Detox
– Crioterapia

En este artículo no hablan del popular mundialmente GRAFENO, porque fué escrito en el año 2016, antes de la plandemia.
Yo traigo un artículo muy bien explicado de los pros y los contras de este metal.
Grafeno – ¿Qué es y para qué sirve?

El grafeno es un material que se obtiene del grafito. Las cualidades principales que caracterizan a este material son dureza, elasticidad, flexibilidad, transparencia, ligereza, además de ser un buen transmisor tanto térmico como eléctrico. En este artículo, te contamos todo lo que debes saber sobre él.
El grafeno es una forma de carbono que consiste en una lámina bidimensional compuesta por átomos de carbono dispuestos en una estructura hexagonal. Es una de las formas alotrópicas del carbono, al igual que el diamante o el grafito.
¿Cómo es el material del grafeno? Lo que hace lo especial es su estructura y sus propiedades únicas. Es extremadamente delgado, con un espesor de un solo átomo, lo cual lo convierte en el material bidimensional más delgado conocido hasta ahora.
Entonces, ¿qué es el grafeno, es tóxico? En sí mismo no es considerado tóxico. Es un material compuesto únicamente por átomos de carbono, que es un elemento químicamente seguro y ampliamente presente en nuestro entorno. Sin embargo, como ocurre con cualquier material, los efectos pueden depender de la forma en que se utiliza y se manipula.
¿Cuándo se descubrió? El descubrimiento del grafeno fue reconocido con el Premio Nobel de Física en 2010, otorgado a Andre Geim y Konstantin Novoselov, quienes aislaron y caracterizaron por primera vez este material en 2004.
Desde entonces, su investigación y desarrollo han avanzado rápidamente, y se espera que tenga un impacto significativo en numerosos campos científicos y tecnológicos en el futuro.
¿Dónde se encuentra el grafeno? Es un material que no se encuentra de forma natural en grandes cantidades en la naturaleza. Sin embargo, se puede obtener de diferentes maneras.
Inicialmente, el grafeno se aisló por primera vez en 2004 a partir del grafito, que es una forma de carbono más común. El método utilizado para obtenerlo a partir del grafito implica la separación de capas de grafito mediante técnicas como la exfoliación mecánica o la deposición química en fase de vapor (CVD).
Además, se han desarrollado otros métodos para producirlo en grandes cantidades. Por ejemplo, el grafeno se puede sintetizar mediante el uso de diferentes técnicas de deposición química en fase de vapor, donde se hacen reaccionar precursores de carbono en condiciones controladas. También se están investigando métodos de producción a partir de fuentes de carbono renovables, como biomasa y residuos agrícolas.

Grafito, del que se obtiene el grafeno

¿Cómo se obtiene el grafeno? Existen varios métodos para obtener grafeno, y la elección del método depende de la escala de producción y las aplicaciones previstas. Aquí te mencionaré algunos de los métodos más comunes:
Exfoliación mecánica: consiste en separar capas de grafito utilizando cinta adhesiva para arrancar láminas de grafeno. Repitiendo este proceso de exfoliación mecánica varias veces, se pueden obtener capas de grafeno de grosor monoatómico. Aunque es efectivo, este método es lento y produce grafeno en cantidades pequeñas. Epitaxia de deposición química en fase de vapor (CVD): en este método, se deposita una capa de grafeno en un sustrato mediante la reacción química de un gas precursor de carbono, como el metano, en condiciones controladas. El CVD es un método ampliamente utilizado para la producción a gran escala y permite obtener láminas de grafeno de alta calidad. El grafeno obtenido por CVD puede transferirse a otros sustratos según las necesidades. Reducción química de óxido de grafeno (GO): el óxido de grafeno es un derivado del grafeno que se puede obtener a partir del grafito utilizando procesos químicos. El GO se puede reducir posteriormente químicamente para obtener grafeno. Este método es versátil y permite obtener grafeno de diferentes formas y tamaños. Otros métodos: también existen otros métodos, como la exfoliación líquida, donde se utilizan líquidos dispersantes para separar las capas de grafeno del grafito, y la deposición de grafeno epitaxial a partir de carburos de silicio. ¿Qué características y propiedades presenta el grafeno? Considerado por muchos como el material del futuro, el grafeno es una sustancia con unas características únicas y muy interesantes.
Algunas de las más destacadas son:
• Se caracteriza por una alta conductividad térmica. • También presenta una elevada conductividad eléctrica. • Es muy elástico. • Presenta una elevada dureza (resistencia a ser rayado). • Es un material muy resistente; el grafeno es aproximadamente 200 veces más resistente que el acero, similar a la resistencia del diamante, pero es muchísimo más ligero. • Es más flexible que la fibra de carbono pero igual de ligero. • La radiación ionizante no le afecta. • Presenta un bajo efecto Joule (calentamiento al conducir electrones). • Es capaz de generar electricidad por exposición a la luz solar. • Es un material prácticamente transparente. • Es muy denso y no deja pasar al helio en forma gaseosa, sin embargo si deja pasar al agua, la cual, encerrada en un recipiente de grafeno, muestra una velocidad de evaporación similar a la que muestra en un recipiente abierto.
Grafeno propiedades Propiedades eléctricas: es el material con mayor conductividad eléctrica que se conoce. Los electrones pueden moverse a través de su estructura con una alta velocidad y eficiencia, lo que lo hace adecuado para aplicaciones en electrónica y dispositivos de alta velocidad. Su valor de resistividad intrínseca bate las marcas de la plata, que hasta ahora sustentaba el título de material con menor resistividad eléctrica. Propiedades fisicoquímicas: está compuesto por una sola capa de átomos de carbono, lo que lo convierte en el material bidimensional más delgado conocido. Su espesor es de un solo átomo, conformando una fina lámina de 0,34 nm. Propiedades térmicas: su conductividad térmica, o lo que es lo mismo, la capacidad de un material para transferir calor, es mayor que la de cualquier material conocido hasta la fecha. Propiedades ópticas: es transparente a la luz visible, permitiendo que la luz lo atraviese sin ser absorbida en gran medida. Los fotones lo atraviesan fácilmente haciendo que una lámina de grafeno solo absorba el 2,3% de la intensidad de la luz que llega a su superficie. Grafeno aplicaciones Tiene un amplio abanico de aplicaciones en diversos campos debido a sus propiedades únicas. Por tanto, ¿para qué se usa el grafeno?:
Electrónica: puede revolucionar la electrónica al permitir la fabricación de dispositivos más rápidos, eficientes y flexibles. Se espera su aplicación en transistores de alta frecuencia, pantallas flexibles, circuitos integrados y sensores ultrasensibles. Energía: como en baterías de alta capacidad y carga rápida, supercondensadores de alto rendimiento y células solares más eficientes. También se ha investigado su uso en la generación y almacenamiento de energía renovable. Materiales compuestos: puede mejorar las propiedades de los materiales compuestos, como plásticos, polímeros y materiales cerámicos, al agregar resistencia, rigidez y conductividad. Medicina y biotecnología: ofrece oportunidades en aplicaciones biomédicas, como la detección y diagnóstico de enfermedades, terapia de liberación de fármacos, biosensores y ingeniería de tejidos. Además, es biocompatible, lo que lo hace potencialmente útil en implantes médicos y prótesis. Electromagnetismo y sensores: el grafeno muestra una fuerte interacción con la luz y puede ser utilizado en dispositivos fotónicos, como fotodetectores y moduladores ópticos. También puede ser utilizado como sensor de alta sensibilidad para detectar gases, biomoléculas y otros compuestos. Membranas y filtración: las propiedades de su barrera impermeable lo hacen adecuado para aplicaciones en membranas de filtración y separación. Puede filtrar moléculas y partículas a nivel nanométrico, lo que es útil en la purificación de agua, desalinización y purificación de gases. Hay que tener en cuenta que el grafeno y sus extraordinarias propiedades no tienen aplicación final más allá del laboratorio. Realmente son los nanomateriales de carbono o derivados del grafeno cuando nos referimos a la aplicación industrial del mismo. Algunos de ellos son las nanofibras, nanotubos, nanoesferas o fullerenos; y dentro de este grupo destacan los derivados grafénicos como el óxido de grafeno (GO, por sus siglas en inglés) y el óxido de grafeno reducido (rGO).
Consecuencias negativas del grafeno Investigadores de la Universidad de Brown y de la Universidad de California hacen un llamamiento a la precaución en torno al manejo del grafeno puesto que tan singular material no estaría exento de riesgos para hombres y entorno.
En primer lugar un grupo de biólogos, ingenieros y científicos especializados en el estudio de materiales, pertenecientes todos ellos a la Universidad de Brown, han descubierto un potencial riesgo de toxicidad para las células humanas.
En otro estudio un equipo de la Facultad de Ingeniería Riverside Bourns de la Universidad de California han detectado los posibles perjuicios de la interacción con el ecosistema de la oxidación de las nanopartículas del grafeno, especialmente de su papel contaminante si llega a entrar en contacto con aguas bien superficiales, bien subterráneas.
Grafeno en el cuerpo humano En relación con el cuerpo humano, es importante tener en cuenta que la investigación, a día de hoy, sobre los efectos del grafeno en la salud está en curso y aún no se ha llegado a conclusiones definitivas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las investigaciones se han centrado principalmente en el grafeno en su forma pura y bajo condiciones controladas.
¿Qué hace el grafeno en el cuerpo humano? Como ya hemos mencionado, algunos estudios han demostrado que altas concentraciones de láminas de grafeno pueden tener efectos tóxicos en células humanas y animales, especialmente cuando se encuentran en forma de nanopartículas. Se ha observado que la toxicidad depende de factores como el tamaño, la forma y la dosis de las partículas de grafeno, así como de la duración y la vía de exposición.
Sin embargo, el grafeno también tiene aportaciones beneficiosas para el cuerpo humano ya que puede interactuar con células y tejidos biológicos en el cuerpo humano. En experimentos de laboratorio, se han observado respuestas biológicas a la presencia de grafeno, como la adhesión celular y la activación de ciertas vías biológicas.
Además, puede tener propiedades de biocompatibilidad, lo que significa que no causa una respuesta inmunológica o inflamatoria significativa en el cuerpo. Se ha estudiado el uso del grafeno en aplicaciones biomédicas, como en dispositivos de diagnóstico y terapia, y se han obtenido resultados prometedores.
Intoxicación por grafeno – Síntomas Dada la naturaleza de la estructura del grafeno, el cuál resulta afilado y altamente resistente, son las características que le hacen potencialmente peligroso en contacto con las células humanas pues son susceptibles de seccionar las membranas celulares humanas con el consecuente daño en pulmones (si se inhala) o piel (por contacto).
Por el momento, se alerta de la precaución en el manejo del grafeno por su potencial riesgo de irritación en piel, ojos y mucosas así como del peligro de su inhalación e ingesta.

Como siempre digo, saquen ustedes sus propias conclusiones. Yo tengo la mía que puede ser para muchos muy catastrófica. Ahí lo dejo.