Ir al contenido principal

¿Qué se esconde detrás de Greta Thunberg?


El activismo de la niña sueca es una tapadera de los intereses de distintas organizaciones.

Nunca ví claro las participaciones de Greta, algo no me cuadraba, y por eso busqué información fidedigna que me aclarara mis dudas.Y aquí estoy, publicando otra trama más de las altas élites.
El auge de Greta Thunberg parte, a priori, del enfado de una niña sueca de dieciséis años que insiste en exigir a los políticos que tomen medidas contra la emergencia climática que enfrenta el Planeta. Pero el fenómeno protagonizado por Greta también involucra al lobby de la energía verde, a profesionales de la publicidad y las relaciones públicas, a determinadas élites del movimiento ecologista y al Think Tank de un exministro socialdemócrata sueco que financian algunas de las principales empresas energéticas del país, arranca el artículo.
Las empresas que apoyan esta campaña están frotándose las manos ante la bonanza de contratos públicos que puede abrirse de la mano de las políticas verdes defendidas por Thunberg ante los gobiernos de Occidente. Sea o no consciente de ello, esta niña es la punta de lanza de una estrategia de presión que busca generar unos réditos empresariales concretos.
Rentzhog, el 'padrino'
Ingmar Rentzhog es el fundador de We Don’t Have Time, la plataforma que ha popularizado las distintas acciones de protesta de Greta a través de redes sociales y otros canales de comunicación.
Rentzhog reconoce que conoció a Malena, madre de Greta y cantante de ópera, unos tres o cuatro meses antes de que todo empezase. De hecho, también admite que la huelga que protagonizó la niña sueca en su colegio y que la catapultó a la fama fue coordinada al menos una semana antes, puesto que Rentzhog fue informado de lo que iba a pasar previamente a través de un correo electrónico de otro activista climático, Bo Thoren, señala Rowlatt.
"La periodista Rebecca Weidmo Uvell ha estudiado esta correspondencia y ha constatado que Thoren, líder de un movimiento contra los combustibles fósiles, llevaba tiempo buscando caras frescas para sus campañas verdes. En febrero de 2018, por ejemplo, defendió la necesidad de involucrar a la gente joven y lograr que su participación acelere la transición a una sociedad más sostenible. En mayo de 2018, Thunberg fue galardonada por un periódico por un artículo de corte ecologista y Thoren se puso en contacto con ella y con otros niños que participaron en aquel concurso de escritura. Fue él quien les propuso una huelga escolar, inspirándose en lo que ocurrió en una escuela de Parkland, Florida, tras un tiroteo que acabó con la vida de distintos alumnos.
La madre de Greta reconoció que nadie más quiso secundar la huelga, de modo que su hija se quedó sola, pero se mantuvo firme. Todo estaba coordinado, puesto que esa misma semana salía a la venta un libro de sus propios padres en el que los progenitores de Greta afirman que trabajar por el Planeta les ayudó a salvar su familia. El editor de la obra, Jonas Axelsson, reconoce que los periodistas les preguntaron de inmediato si la huelga era un acto publicitario del libro.
Rentzhog, responsable de popularizar a Thunberg, no es un activista de baja estofa. Ha pasado por la organización medioambiental de Al Gore, el Climate Reality Project. Tanto él como su socio, David Olson, han pasado por fondos y empresas financieras como Laika Consulting o Svenska Bostadsfonden. Entre los inversores que han trabajado con Rentzhog y Olson está Gustav Stenbeck, una de las mayores fortunas de Suecia.
Ahora, en su rol de activista, Rentzhog dirige Global Challenge, un Think Tank vinculado con la acaudalada exministra socialdemócrata Kristina Persson, quien heredó una gran fortuna y se lanzó después a la política de izquierdas", detalla el autor de la investigación.
Otros miembros del Think Tank son: David Olsson, miembro de Svenska Bostadsfonden, uno de los fondos inmobiliarios más grandes de Suecia -y a cuya Junta pertenece Rentzhog-; Gustav Stenbeck, cuya familia controla la empresa de inversión sueca Kinnevik.
En la Junta también está Petter Skogar, presidente de KFO, la asociación de empleadores más grande de Suecia, y Anders Wijkman, expresidente del Club de Roma y miembro del Parlamento Europeo entre 1999 y 2009.
Otro miembro destacado es Nystedt Ringborg, asesora de la Agencia Internacional de Energía y exvicepresidenta de la corporación multinacional suizo-sueca ABB que opera en áreas de robótica y energía, entre otros. Además, Ringborg es miembro de Sustainable Energy Angels, una firma de capital riesgo de energía verde.
La organización de Rentzhog cuenta también con la colaboración activa de Anders Wijkman, expresidente del Club de Roma, Petter Skogar, dirigente de una de las principales organizaciones empresariales de Suecia, Catharina Nystedt Ringborg, un directivo con una dilatada carrera en el sector de la energía. Ese es el tipo de gente con el que Thunberg ha desarrollado su carrera.
El padre y el jefe de prensa.
El padre de Thunberg, Svante, es actor, pero ha optado por retirarse de los escenarios y dedicarse a ser el manager de su hija Greta. Aunque The Times intentó hablar con él sobre todas estas cuestiones, se ha negado a responder a las preguntas que le fueron remitidas por correo electrónico y también ha cerrado las puertas a la posibilidad de ofrecer una entrevista sobre estas cuestiones. En su respuesta, Svante se limitó a afirmar que su hija es independiente y camina al margen de cualquier organización o grupo de poder.
Aunque la familia de Thunberg ha intentado romper lazos con cualquier tipo de lobbie, su nuevo jefe de prensa es Daniel Donner, que justamente trabaja en el grupo de presión de Bruselas: European Climate Foundation.
Parte del trabajo de Greta se está canalizando a través de Daniel Donner, que ejerce como jefe de prensa de la niña. Donner trabaja en la oficina de un lobby con sede en Bruselas conocido como European Climate Foundation, financiado por importantes grupos empresariales y financieros, que amplía la información adelantada en su día por la revista Standpoint y arroja nuevas sombras en torno a la campaña de activismo climático que lidera la joven Thunberg.
Como activista, es inevitable que Greta Thunberg se rodeé de lobbies y líderes que apoyen su causa -y que tienen sus propios intereses- para generar los cambios que pide a los políticos de todo el mundo, pero el intento de ocultar estas relaciones para mantener su pulcra imagen genera desconfianza hacia ella. Por el momento, cada paso que dé la joven sueca, que ha movilizado a miles de jóvenes de todo el mundo para luchar contra el cambio climático, se cuestionará y será investigado con lupa.
Vía: libremercado.com