Aunque entre las muchas teorías conspirativas que circulan acerca del origen del coronavirus, probablemente la que goza de mayor popularidad (tanto por los que se la creen como por aquellos que tratan de refutarla) es la de que el 5G, la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil, de alguna manera habría ayudado a propagar el SARS-CoV-2, parece ser que queda descartado.
La idea de que el las ondas electromagnéticas del 5G serían, de algún modo, capaces de propagar este coronavirus nace de una 'conferencia' ofrecida por (el autodenominado doctor) Thomas Cowan el pasado 12 de marzo con hipótesis absurdas.
Y como todo actualmente está pareciendo surrealista, no sé hasta que punto tienen razón los partidarios y los detractores.
El número de estaciones base 5G que proporcionan acceso a redes inalámbricas superrápidas está previsto que se cuadruplique con creces en toda China en 2020, según ha revelado a los medios de comunicación locales su Ministerio de Industria y Tecnología de la Información.
Alrededor de 250.000 unidades están operando actualmente en el país, ofreciendo servicios a más de 36 millones de usuarios. China planea acelerar la construcción añadiendo cerca de 10.000 nuevas estaciones cada semana, un gran impulso en comparación con 2019, cuando se construyeron menos de 2.500 torres semanalmente. Para finales de año, se completarán más de 600.000 estaciones base 5G, que cubrirán todas las grandes ciudades de China.
Sigue leyendo la noticia completa en:
