La Justicia Patriarcal desvaría gravemente en el caso "La Manada" (Actualización 1-5-2018) (Nueva Actualización 9-5-2018)
En estos días se está viviendo mucha rabia e indignación en la sociedad española por la sentencia de la Audiencia de Navarra a los miembros de #LaManada (como ellos mismos se apodan), asquerosos violadores de una chica de 18 años el 7 de julio del 2016 en los sanfermines de Pamplona, a los que el tribunal que los juzgó ha dictaminado que no hubo violación sino abusos sexuales.
La Justicia en España es tan corrupta que llegará un día que ser juez será una deshonra.
Jueces vendidos, jueces misóginos, jueces fascistas, jueces irresponsables y jueces inútiles. Así son muchos jueces en esta España con leyes retrógradas y obsoletas.
La sentencia íntegra la puedes leer en: elplural
CRONOLOGÍA DEL CASO
2016 7 de julio.- Una joven madrileña denuncia de madrugada que ha sido violada por cinco jóvenes andaluces, que en WhatsApp se hacen llamar La Manada. Pocas horas después son detenidos.
9 de julio.- El juez ordena su ingreso en prisión comunicada y sin fianza.
8 de agosto.- Se dicta auto de procesamiento para los cinco acusados, entre ellos un militar y un guardia civil.
4 de octubre.- El juez que instruye el caso imputa a cuatro de los cinco procesados otro presunto abuso sexual a una joven de 21 años que habría sido cometido en mayo de 2016 en Pozoblanco (Córdoba).
13 de noviembre.- Los cinco encausados se declaran inocentes del delito de agresión sexual y contra la intimidad.
16 de noviembre.- La Sección Primera de la Audiencia de Navarra confirma el auto de procesamiento.
2017 26 de abril.- La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra concluye la fase de instrucción y decreta la apertura de juicio oral. 4 de mayo.- El fiscal pide 22 años y 10 meses de prisión para cada uno de los acusados por los delitos de agresión sexual, intimidación y robo con fuerza, además de una indemnización conjunta de 100.000 euros por el daño moral ocasionado. La defensa de la joven reclama 24 años y 9 meses de cárcel y las acusaciones populares, ejercidas por el Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra, más de 25 años.
18 de julio.- La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra confirma la prisión provisional para los cinco investigados por el riesgo de fuga y de reiteración delictiva. 8 de septiembre.- La Audiencia de Navarra rechaza la puesta en libertad para los acusados ante la existencia de riesgo de fuga y reiteración delictiva.
13 de noviembre.- Comienza en la Audiencia de Navarra el juicio contra los cinco acusados de haber violado a esta joven, que en el momento de los hechos tenía 18 años.
14 de noviembre.- La víctima presta declaración durante más de cuatro horas sin ver a los procesados, a los que se mantuvo en una sala aneja.
15 de noviembre.- Los cuatro agentes de la Policía Municipal de Pamplona que atendieron a la joven testifican que la actitud de la chica no les parecía fingida. Un vídeo grabado por dos actrices feministas, con el lema "Yo te creo", se hace viral e inunda las redes sociales de miles de mensajes de apoyo a la víctima, tras conocerse la admisión como prueba de un informe de unos detectives encargado por la defensa en el que se cuestiona que tras la agresión pueda "hacer vida normal".
17 de noviembre.- Centenares de personas, convocadas por asociaciones feministas, se concentran en Madrid en protesta por la admisión de dicho informe realizado por detectives privados sobre la vida privada de la víctima, y exhiben pancartas con mensajes como "Yo te creo", "La Manada somos todas" y "No estás sola".
21 de noviembre.- Se visionan por primera vez los vídeos con las imágenes de la presunta violación que los jóvenes investigados grabaron con móviles.
22 de noviembre.- Los cinco acusados afirman en el juicio que la joven dio su consentimiento a mantener relaciones.
23 de noviembre.- La defensa de uno de los cinco imputados retira del juicio el polémico informe de los investigadores privados sobre el comportamiento de la joven en redes sociales admitido como prueba documental.
25 de noviembre.- La gran marcha en el centro de Madrid con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer alude en sus consignas al juicio que se celebra en Pamplona con el "Yo te creo" y "Escucha hermana, aquí está la manada.
27 de noviembre.- La Fiscal del caso cree que La Manada actuó organizada y sin consentimiento sexual.
28 de noviembre.- Finaliza el juicio y queda visto para sentencia tras una polémica intervención de Agustín Martínez Becerra, defensor de varios de los procesados, quien asegura que "no son modelo de nada", incluso "patanes", "imbéciles" en algunos aspectos, "simples" y "primarios" con el fútbol o las relaciones sexuales, "cuantas más mejor", pero son "trabajadores" y "buenos hijos". Durante esta jornada, los jóvenes se declaran inocentes y muestran su "confianza" en la justicia. Uno de ellos, guardia civil, se muestra arrepentido por haberle robado a la joven su móvil después de la supuesta agresión y pide perdón por este hecho. 1 de diciembre.- La Audiencia de Navarra rechaza de nuevo la libertad provisional solicitada por los cinco acusados. Tres de ellos encarcelados en Pamplona y los otros dos, un guardia civil y un militar, en Madrid.
2018 6 de febrero.- Tres miembros de La Manada, que se encuentran en prisión, se acogen a su derecho a no declarar por una supuesta agresión sexual a una chica de Pozoblanco (Córdoba) en mayo de 2016.
23 de abril.- Se hace público que la sentencia se difundirá a las 13.00 horas de este jueves 26 de abril en una lectura pública en el Palacio de Justicia de Navarra.
26 de abril.- Los cinco miembros de La Manada son condenados a nueve años de cárcel cada uno por abuso sexual.
20minutos.es
La declaración de la chica violada por 'la Manada' en 25 frases: "Sentí miedo, me sometí para que todo acabara"
"No hablamos de sexo, para nada... andando en ningún momento éramos un grupo" / "Tenía pesadillas, insomnio, sigo en tratamiento".
Estas son las frases más destacadas del testimonio durante el juicio de C., la joven que con 18 años denunció una agresión sexual en grupo el 7 de julio de 2016 en Pamplona.
La joven que denunció haber sido violada por los cinco miembros de la Manada declaró ante el tribunal de la Audiencia de Navarra el pasado 14 de noviembre. Ahora, una semana después de que que el juicio quedase visto para sentencia, Diario de Noticias publica el testimonio íntegro de C., la joven de 18 años que denunció una agresión sexual en grupo el 7 de julio de 2016. Desde entonces los presuntos violadores están en prisión provisional y sólo han salido de la cárcel para acudir al juzgado. Estas son las 25 frases más contundentes de la víctima.
1. (En la plaza del Castillo. Hace referencia a José Ángel Prenda. Acaba de contactar con el grupo). "No nos presentamos, no me dijo su nombre, estuvimos hablando de fútbol, del tatuaje que teníamos en el mismo sitio... No, no se presentaron. El primero que se acercó y se quedó enfrente dijo que era amigo suyo, pero no les di dos besos, ni me dijo soy fulanito. No hablamos de sexo, para nada. El chico del banco me dijo que ellos, igual que yo, iban a dormir en el coche. El del banco se quedaba sentado y el de enfrente estuvo más rato. Los otros estaban yendo y viniendo".
2. "No hubo ninguna conversación en que se mencionara el sexo. Les digo que me voy por allí. Estaba sentada, el resto de pie y yo dije voy por aquí, y me dijeron que me acompañaban. Pensaba que me iban a acompañar un tramo, no que me fueran a acompañar hasta el coche. El recorrido no lo recuerdo. La única parada que recuerdo es plaza del Castillo, la puerta de un hotel y de ahí al portal".
3. "Recuerdo que iba hablando con un chico, delante iban otros dos, otro iba y venía. Yo hablaba con ese chico, llegamos a un hotel y los de delante hablaron con el de seguridad o el recepcionista y yo cuando llegué a su altura solo oí un número y un nombre, y el del hotel dijo 'no tenéis habitación'. Andando en ningún momento éramos un grupo, recuerdo que eran cuatro".
4. "El chico con el que iba hablando me empezó a coger el hombro, la cadera y me empecé a sentir incomoda. (...) Corté la conversación y no me apetecía seguir. Hubo un momento en el que dije que girando a la izquierda se llegaba antes al coche y ellos me fueron siguiendo. Yo iba la primera al girar por esa calle y uno me adelantó. Se puso a la altura de un portal porque había una chica timbrando y ellos se fueron escorando hacia al portal. Uno se puso a hablar con la vecina, yo tardé algo en llegar y el chico con el que fui todo el camino me acercó hacia él".
5. "No, me sentía molesta, pero no pensaba que iba a pasar lo que luego sucedió y no vi oportuno pedir auxilio. Y tampoco la calle estaba abarrotada como para llamar a cualquier persona. No pedí auxilio ni nada porque no pensaba que iba a pasar lo que pasó, me sentí molesta, pero decidí irme al coche y ya está".
6. "No me dijeron nada de que se fueran a parar, se fueron escorando a un lado, pero no me dijeron nos vamos a parar aquí para cualquier cosa. Entonces fue cuando uno de ellos se acercó para darme un beso y yo no me aparté. Cuando me estaba besando y me daba la mano, entonces oí al que había entrado al portal que decía "vamos, vamos".
7. "Yo estaba como en la puerta del portal y el que me besaba me tenía agarrada de la mano y tiró de mí hacia el portal. En ese momento, otro chico me metió también en el portal, me agarró también de la muñeca. Este chico es el que llevaba un reloj con esfera muy grande".
8. "No fue con mucha fuerza, fue con la suficiente para meter a alguien, no fue para dejar marca o hacer algo. Me dijeron que me callara y me hicieron así (se lleva la mano a la boca)".
9. "Recuerdo la puerta, llegamos al cubículo ese, y fue cuando empecé a sentir más miedo. Me vi rodeada por aquellos cuatro, noté que me quitaban la riñonera, sujetador y me desabrochaban el jersey atado a la cintura. Empecé a sentir más miedo cuando me agarraron de la mandíbula y me acercaron para hacer una felación, y otro me agarraba de la cadera y me bajaba leggins. En ese momento estaba totalmente en shock, no sabía qué hacer, quería que todo pasara rápido y cerré los ojos para no enterarme de nada".
"Recuerdo la puerta... fue cuando empecé a sentir miedo"
10. "Recuerdo que tenía una mano agarrándome para hacer una felación y otra mano que me presionaba en la cadera. Estuve todo el rato de rodillas o semiagachada, no recuerdo estar de pie. Me tiraban del pelo, de la coleta. Cuando estaba en el cubículo, no me daba la cabeza para pensar cómo puedo salir de allí. Me daba igual lo que pasaba. Me sometí para que acabara. Sentí miedo, no sabía cómo reaccionar y reaccioné sometiéndome".
11. "No sé lo que me obligaron a hacer ni cuánto tiempo duró, lo único que quería es que pasara. Solo cerré los ojos y veía tatuajes en la tripa y en la zona alta de la pelvis. No me daba la vista para verles la cara, solo veía los tatuajes, escuchaba alguna que otra risa, recuerdo a uno que decía 'quillo, quillo, me toca a mí'. Creo que no usaron (preservativo), no recuerdo que ninguno de ellos se lo pusiera".
12. "Hubo un momento en el que se fueron escalonadamente, pero muy rápido. Dije que se fueron corriendo, pero yo no se si corrieron fuera del portal"
13. "Yo estaba desnuda, con camiseta, me vestí, me puse el jersey y busqué la riñonera. Ahí me di cuenta de que habían robado el teléfono. La riñonera la tenía hacia el final del rellano, al lado de unos vasos de cubata. Quería el teléfono para llamar a mi amigo"
14. "No es cierto (que acordó mantener relaciones sexuales). No es cierto (que promovió buscar un sitio para esas relaciones)".
15. "Ahora lo sé (que estaba siendo grabada), pero no lo sabía, estaba con los ojos cerrados. Ni me lo manifestaron, ni vi ningún móvil, hasta que me lo dijo la Policía Foral que había vídeos. Al declarar no lo conocía".
"Estaba hundida y me senté en un banco"
16. "Estaba en estado de shock, me sometí y cualquier cosa que me dijera iba a hacerla, porque estaba en shock y no pude decidir en ese momento. (Después) al verme sola, sin teléfono, empecé a llorar muchísimo porque quería ir al coche y necesitaba tranquilizarme. Estaba hundida y me senté en un banco".
17. "Salí, fui al banco y una pareja se acercó y me pidió que no llorara, que estuviera tranquila. Me dijeron qué me pasaba y les dije que me habían robado el teléfono. Entonces me dijeron que no era tan importante. Ahí fue cuando me acuerdo de decirles han sido ellos, han sido ellos, y luego recuerdo la Policía"
18. "El valor del móvil me daba igual, pero quería llamar a mi amigo porque era la única persona que tenía en Pamplona, a la que quiero y solo quería decirle que no sabía dónde estaba, pero que viniera a buscarme. Fue cuando me entró toda la impotencia y el miedo. No les conocía de nada, no puede tener sentimiento alguno hacia ellos, ni bueno ni malo (que motivara su denuncia)".
19. "Nunca sospeché nada, obviamente si hubiera sospechado habría pedido ayuda o intentado escabullirme. Sí (fue objeto de atención psicológica). Traigo el informe que me dio mi psicóloga con el tratamiento. Desde septiembre de 2016 iba dos veces al mes, en terapia individual. Luego hice otra grupal. En las semanas previas al juicio empecé cada semana. Y ahora tengo que seguir".
"Sentía mucha culpabilidad"
20. "Al llegar a mi casa a los días sentía mucha culpabilidad. Pensaba que podía haber hecho más, que les estaba jodiendo la vida a cuatro personas, que era mi culpa lo ocurrido... Porque me podía haber ido, porque no tenía que haberme puesto a hablar con gente que no conozco, porque me separé de mi amigo, porque me quedé sola en una ciudad que no conozco Me sentía muy culpable, se me quitaron las ganas de hacer cualquier cosa y necesitaba respirar. En mi cabeza estaba todo el rato pensando en esto, e incluso cuando estaba de fiesta me ponía a llorar y no podía parar. No hablaba del tema y a la vez buscaba noticias para encontrar una explicación lógica. Tenía pesadillas, insomnio, problemas de concentración. He sido buena estudiante y no me presenté a los exámenes. porque no era capaz de centrarme".
21. "Me fui de vacaciones con mi amigo y su familia, y a mi pueblo. Estuve una semana en la playa con la madre de mi amigo, que es psicóloga, y me dijo que me podía venir muy bien. Decidí irme con ellos porque era una cosa que siempre lo he hecho y no quería cambiarla por un simple hecho"
22. "Mi normalidad era colgar fotos de fiesta y seguí haciendo eso. Había muchos conocidos que sabían que había ido a los Sanfermines y por eso puse también una foto con mi amigo. Quería evitar que se me relacionara con esto, yo nunca dije que era esa chica".
23. "No daba crédito, no podía entender el por qué, ni para qué, pensaba que los iba a ver todo el mundo, que la gente con la que me cruzaba en la calle sabía quién era. Eso me generaba mucha angustia pensar que los vídeos esos podían salir, habérselos enviado a alguien".
24. "Me enteré de que había habido detectives privados. Me afectó, no solo por los síntomas que suele tener una víctima de este tipo de agresiones, sino que hay que sumar un sentimiento de supervigilancia. Salía a la calle pensando que me iban a secuestrar, sentía que todo el mundo me observaba y necesitaba sobreprotegerme".
25. "La colgué en septiembre de este año. Es una camiseta sobre una frase de un programa de televisión, Super Shore, de una chica que se llama Karime, y dice esta frase (hagas lo que hagas, bájate las bragas) y otras como taconea, bonita, taconea, con las que se hacen camisetas".
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El video muestra once tandas de penetraciones alternativas vaginales, anales, orales, todo sin condones (preservativos). Con cinco penes llenos de restos fecales, orina, sudor y fluídos vaginales. Penes que acabaron en la boca de la chica de 18 años. Y sus señorías no ven violencia. Y uno ve hasta gozo y todo.
No puedo comprender que debe tener en el cerebro ese juez.¿ Quizás detrás de su toga haya un demonio. Quizás haya un pervertido. Quizás haya un maltratador. Quizás haya otro miembro de La Manada?...
UNO A UNO, LOS MIEMBROS VIOLADORES DE LA MANADA
José Ángel Prenda: considerado el líder la manada. Luce un enorme tatuaje de su apellido en la barriga. Éste fue uno de los datos que la chica aportó a la Policía tras los abusos. Pertenece a los ultras del Sevilla y tiene antecedentes por robo y peleas.
Jesús Escudero, ‘El Peluquero’: es del barrio de Triana donde trabajaba como peluquero. En su declaración lloraba. Tiene tan interiorizada su pertenencia a La Manada que se hizo un enorme tatuaje de la huella de un lobo con el rostro dentro.
Antonio Manuel Guerrero: tiene 28 años y es el guardia civil del grupo, el que con su placa, como ellos narraban, confiscaba cocaína en las fiestas. Él grabó los vídeos de la agresión sexual y además fue el que robó el móvil a la joven.
Alfonso Cabezuelo: es el mayor de La Manada. Era militar de la UME hasta que fue acusado de la violación y lo expulsaron. Lleva tatuado la frase latina 'Carpe Diem'. También pertenece a los ultras del Sevilla y cuenta con antecedentes.
Ángel Boza: es el más joven y el último en integrase al grupo. Los sanfermines era su prueba de fuego, su ritual de iniciación. Él se encargó de seducir a la joven, la besó y fue quien la introdujo en el portal.
CARTA AL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA
La Justicia española dice que no es violación, es abuso. Por lo tanto, 9 años de prisión, de los cuales ya han cumplido 2. Absueltos de agresión sexual.
Vivo en un país en el que no se considera agresión sexual que 5 hombres me metan de noche en un portal, agarrándome de las muñecas, cuando estoy en estado de embriaguez, aprovechando su evidente superioridad física y numérica.
No se considera agresión sexual que me penetren simultáneamente – a mí y a mis 18 años – por la boca, por el ano y por la vagina mientras me graban con sus móviles.
No se considera agresión sexual que, en esas condiciones, eyaculen dentro de mí y lo hagan sin preservativo.
No se considera agresión sexual que ellos estén tan cachondos como eufóricos, jaleándose y pidiendo a gritos turno para metérmela, mientras yo no hago ni la más mínima muestra de estar disfrutando de la situación.
Vivo en un país en el que no hay ni rastro de agresión sexual en que los que hablaban de que “hay que llevar burundanga, que luego queremos violar todos” difundan vídeos con contenido sexual en los que yo aparezco.
Siete vídeos explícitos en los que se ve cómo me humillan y me vejan.
No hay rastro de agresión sexual cuando, después de su fechoría, ellos se van a seguir la fiesta y a mí me dejan tirada en el portal, sin ropa, robándome el móvil antes de marcharse para que no pueda ponerme en contacto con nadie.
Nada hace pensar que haya sufrido un agresión sexual aunque esté sola de madrugada, llorando en un banco de una ciudad desconocida, hasta que una pareja me encuentra y llama a la Policía.
No hay agresión sexual aunque los guardias, el personal médico y mi estrés post-traumático digan lo contrario.
No hay agresión sexual aunque, dos años después, siga necesitando asistencia psicológica. No hay agresión sexual porque la educación sexual en mi país nos la ha enseñado el porno.
Vivo en un país en el que la Justicia da carta blanca a violadores y asesinos y me dice que si siento que me van a violar, no puedo entrar en estado de shock.
Tengo que gritar mucho, patalear una barbaridad y oponer toda la resistencia física que mi cuerpo me permita para que me hagan daño.
Para que se me note después. Sangre, moratones y alguna fractura, como mínimo.
Para que controle ese instinto de supervivencia que me sale en situaciones de pánico y, en vez de enfrentarme a esas bestias contra las que sé no puedo, decida volverme tan loca que mi asesinato pueda ayudar a que alguien ahí fuera crea mi versión.
Vivo en un país en el que aceptar ser violada para poder seguir con vida no se entiende. “Si no quería que la penetraran entre cinco, ¿por qué no se marchó de allí?” De aquella ratonera. No puedo con uno, estando en plenas facultades, y quieren que pueda con varios, sin estarlo.
Pero también vivo en un país en el que enfrentarme a mi violador, sabiendo las consecuencias fatales que puede tener, tampoco se entiende. “¿A quién se le ocurre plantarle(s) cara sabiendo que tiene todas las de perder?” Además, si les denuncio, me dicen que es mentira. Que les quiero joder la vida, aunque no les conozca de nada. Y si no les denuncio, me dicen que porqué no lo hago si es verdad. Que cómo soy tan tonta.
Vivo en un país en el que, haga lo que haga, las preguntas siempre me las hacen a mí.
Supongo que la sociedad se centra en lo que yo hago (o dejo de hacer) porque todavía no tienen el valor suficiente para preguntarse a sí mismos qué estamos haciendo mal para que lo que me hicieron a mí, se lo hagan – con total certeza – a tres mujeres al día en España.
Qué estamos haciendo mal para que sólo una de cada 8 mujeres violadas en nuestro país decida presentar una denuncia.
Qué estamos haciendo mal para que sigamos siendo objeto de uso y consumo.
Vivo en un país en el que todavía le debemos nuestro cuerpo a ellos. Se nos cosifica hasta la saciedad y, al final, somos eso. Sólo un cuerpo. Inerte. Un cuerpo. Sin vida. De hecho, mira hasta qué punto se nos cosifica que, aunque parezca increíble, muchos aún no tienen claro cuándo estamos disfrutando y cuándo estamos sufriendo. Les importamos tanto que no lo saben diferenciar. Sólo somos un cuerpo. Sin más.
Vivo en un país en el que sé que antes de tener 25 años, podré volver a encontrármelos en cualquier calle, en cualquier fiesta, en cualquier ciudad. A José Ángel Prenda, Alfonso Jesús Cabezuelo, Jesús Escudero, Ángel Boza y Antonio Guerrero. Podré cruzármelos de nuevo y será entonces cuando todos los pedazos que intento reconstruir a diario, vuelvan a tambalearse.
Por mí y por todas mis compañeras. Pero seguiré luchando con objetivo muy claro. Como decía aquella yaya, “que lo que no tuve para mí, sea para vosotras”. Hermanas.
NOTA MUY IMPORTANTE: No soy la chica de la violación de San Fermín, aunque podía haberlo sido. Sólo escribo en primera persona para que la empatía en este país despierte de una vez por todas.
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A bordo de un Volkswagen Golf, por la carretera A-435 que une las localidades cordobesas de Torrecampo y Pozoblanco, van cinco personas. Una joven de 21 años y cuatro hombres. Son el guardia civil Antonio Manuel Guerrero, José Angel Prenda, Jesús Escudero y el militar Alfonso Jesús Cabezuelo. Con el coche en marcha, los cuatro amigos empiezan a abusar de la chica, entre aturdida y adormilada.
Esta no es un escena sacada de una película. Pertenece a la realidad. Se trata de las imágenes que uno de los chicos, José Ángel Prenda, graba con un teléfono móvil. Sin saberlo, estaba registrando la prueba de una de las fechorías del grupo.
EL ESPAÑOL recrea a través de varios episodios el vídeo que cuatro de los cinco sevillanos detenidos por la presunta violación de una joven de 18 años en Sanfermines se grabaron dos meses antes, mientras abusaban de otra chica en Pozoblanco.
Ellos mismos enviaron esas imágenes a dos grupos de Whatshapp (Manada y Peligro), cuyos integrantes, al ver el estado de inconsciencia en el que aparece la joven, llegaron a preguntarles si le habían suministrado “burundanga” o “cloroformo”. Incluso, uno se atrevió a decir: “Es otro caso Marta del Castillo, jajaja”.
El periodista relata el contenido de los 46 segundos de vídeo, al que ha tenido acceso esta misma semana a través de una fuente cercana al caso. Será un juez quien condene o absuelva a los presos, pero las imágenes que se recrean evidencian que los implicados abusaron de la joven sin su consentimiento.
SEGUNDO 1 AL 8. EMPIEZA 'LA FIESTA'
Es 1 de mayo de 2016. Son entre las seis y las siete de la mañana. El día comienza a despuntar. Con la llegada de los primeros rayos de sol los cuatro amigos sevillanos van en coche camino de Pozoblanco (Córdoba), donde está destinado en prácticas el guardia civil Antonio Manuel Guerrero Escudero. A bordo de un Golf, mientras él mismo conduce, en el asiento del copiloto va José Ángel Prenda, quien de repente empieza a grabar un vídeo con el móvil del agente.
En la parte trasera los acompañan Jesús Escudero -primo del agente de la Benemérita-, el militar Antonio Jesús Cabezuelo y una joven cordobesa de 21 años a la que han conocido durante la noche. La chica, de Pozoblanco, va sentada entre los dos jóvenes. Parece inconsciente. No se mueve.
En los primeros segundos del vídeo Prenda graba al conductor y luego se centra en los dos amigos de detrás. En las imágenes se ve cómo el militar, quien pasa su brazo derecho por detrás del cuello de la chica, le gira la cabeza con su antebrazo y, mirando a la cámara de soslayo, la besa en los labios y le introduce la lengua en la boca. Ella no responde. Tampoco opone resistencia ni se muestra partícipe. En cambio, los chicos ríen a carcajadas.
[Los cuatro amigos han pasado la noche de fiesta en Torrecampo, una localidad situada a 20 kilómetros de Pozoblanco. El vídeo se graba mientras van de vuelta al pueblo en el que el guardia civil lleva un año trabajando. Sólo falta Ángel Boza, el quinto miembro de La Manada, como ellos mismos se llaman desde niños, cuando se conocieron por las calles de Sevilla. Dos meses después, los cuatro chicos, junto a Boza, abusaron de una madrileña de 18 años en un portal de Pamplona. Se les detuvo tras el primer encierro de San Fermín.
En ambos casos estuvieron presentes tanto el militar como el guardia civil. El agente de la Benemérita, Antonio Manuel Guerrero, accedió al Instituto Armado el año pasado tras aprobar en 2014 el examen de ingreso y pasar por la academia de Baeza (Jaén). En los hechos de Córdoba, justo detrás de él mientras conducía, estaba el soldado Alfonso Jesús Cabezuelo. Como su amigo, debía velar por la seguridad de los demás. Pero se le olvidó que pertenecía a la UME, el grupo del Ejército que actúa en casos de emergencias.]
SEGUNDO 9 AL 23. EL MANOSEO.
El vídeo continúa entre las risas de los cuatro amigos y los besos que el militar da a la chica. Prenda, o Joselito El Gordo, como se le conoce en su barrio, sigue grabando. Ahora se centra en los tres ocupantes de los asientos traseros. Sólo aparecen ellos. Apenas se entiende las pocas palabras que dicen.
Jesús Cabezuelo, peluquero de profesión, mira a la cámara y al instante le toca un pecho a la chica, a lo que se suma el militar, que no retira su boca de los labios de la abusada. En ningún momento se ve de frente el rostro de la joven ya que el miembro de la UME tiene la cabeza de la chica recostada sobre su hombro y le impide moverse con su antebrazo.
[El peluquero Jesús Escudero, el militar Alfonso Jesús Cabezuelo y José Ángel Prenda acudieron juntos a pasar el fin de semana en el pueblo en el que estaba destinado su amigo el guardia civil. Éste les había comentado en los días previos que se estaban celebrando las fiestas patronales de Torrecampo, una localidad de 1.200 habitantes vecina a Pozoblanco.
La noche previa a la madrugada de los abusos en Córdoba, una vez reunidos los cuatro amigos, se desplazaron en coche desde Pozoblanco hasta Torrecampo, donde el guardia civil tenía algunos conocidos. Entre ellos, a una chica con la que había tenido varias citas desde su llegada a la zona como uniformado. La relación entre ambos no siguió hacia delante porque ella “quería algo más serio” pero Antonio Manuel, con pareja formal en Sevilla, no podía dárselo.
Durante aquella noche de parranda, entre alcohol y sevillanas, los cuatro amigos conocieron a la chica de la que abusaron horas después, durante la madrugada del 30 de abril al 1 de mayo. Era rubia, guapa y simpática. La Manada se lanzó a por ella en cuanto la vieron. Cuando la joven quiso volverse a casa, los cuatro sevillanos se ofrecieron a llevarla en coche hasta Pozoblanco, de donde ella procede.]
SEGUNDO 23 AL 38. APARECE PRENDA EN EL VÍDEO
Continúan los tocamientos del militar y del peluquero. Sin embargo, José Ángel Prenda, quien hasta el momento no ha aparecido en la imagen ya que es él quien graba el vídeo, irrumpe en la escena durante un instante. Son apenas dos o tres segundos. Sentado en el asiento del copiloto, él mismo registra su rostro y, por detrás de él, aparecen los ocupantes de los asientos traseros. La chica continúa desmayada -al menos en apariencia- y sus dos acompañantes vuelven a manosearla.
Prenda, que no deja de reírse, también le toca un pecho a la joven y suelta una sonora carcajada. Al instante, se ve cómo el guardia civil quita la mano derecha del volante y Prenda lo graba magreando a la joven. Entonces, aparece el rostro del miembro del Instituto Armado con cara sonriente.
[A los cinco sevillanos se les detuvo en Pamplona el pasado 7 de julio. Desde entonces, todos ellos se encuentran en prisión acusados de haber violado a una chica de 18 años en una calle cercana al centro de la capital navarra.
Gracias a la investigación abierta por la Policía Foral y al estudio del contenido de sus teléfonos móviles se descubrió que, además de grabar cómo habían violado a un chica de Madrid, dos meses antes cuatro de ellos habían estado en Pozoblanco. Allí registraron un vídeo abusando de otra joven, esta vez una cordobesa tres años mayor que su anterior víctima.
Cronológicamente, los hechos de Pozoblanco son anteriores a los de Pamplona. Se piensa que en esta localidad andaluza los jóvenes usaron alguna droga (probablemente la conocida como burundanga, que anula la voluntad de quien la toma) para abusar de la chica. Parte de los abusos quedaron registrados durante el trayecto en coche entre Torrecampo y dicha localidad, unidas por una carretera comarcal sin arcén y apenas transitada.]
SEGUNDO 38 AL 46. EL GUARDIA MIRA A CÁMARA
Los últimos segundos del vídeo que graba José Ángel Prenda se centran en el conductor del vehículo, el guardia civil. Josélito El Gordo dirige el móvil hacia la parte delantera del coche y vuelve a aparecer el agente de la Benemérita, que sigue conduciendo camino de Pozoblanco.
Justo al final, el chico aparta la mirada de la carretera y la dirige hacia su amigo Prenda, al que tiene a su derecha. Incluso se acerca unos centímetros al teléfono móvil con el que lo filma. Luego, enfatizando en cada unas de las sílabas, dice: “Esto es Pozoblanco y esto es la manada”. El vídeo termina justo en ese instante.
El hombre que debía velar por los demás, ese chico “amable y formal” que deslumbró durante el año de prácticas a sus compañeros del cuartel de Pozoblanco, estaba dejando constancia de uno de los secretos más oscuros y que sólo conocían sus amigos más íntimos.
[Los abusos a la chica habrían continuado durante un lapso de tiempo mayor a los 46 segundos que dura el vídeo, el cual lo mandaron a dos grupos de Whatsapp esa misma mañana. Sólo los agresores saben cuánto tiempo estuvieron con ella. Pudieron ser minutos o, quizás, horas.
Según se iban acercando a Pozoblanco, la chica comenzó a recobrar la consciencia y a salir de ese profundo sueño en el que estaba sumida. A su pueblo llegó desnuda, con el mono quitado y las medias rotas.
En ese momento, la chica se vistió y se colocó en el asiento del copiloto. Acto seguido, el militar Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena le pidió que le practicara una felación allí mismo. Pero la chica se negó y él, enfurecido, la golpeó dos veces en la cara y otra en el brazo.
Luego, la insultó y la empujó fuera del coche. La chica, sola, todavía aturdida y desubicada, llamó a cuatro amigos, uno de ellos policía local. Sólo se lo cogió uno -no el agente- aunque no llegó a explicarle con claridad qué le había ocurrido. Luego, se marchó a casa desconsolada.
Como no recordaba muy bien lo sucedido, sólo denunció cuando la Policía Foral se puso en contacto con ella tras haber encontrado en el móvil del guardia civil el vídeo de los abusos sufridos la madrugada del 1 de mayo pasado.
Precisamente, este viernes volvió a declarar por segunda vez la joven abusada en Pozoblanco. Lo hizo en los juzgados de su pueblo, donde ha recalado este segundo caso que afecta a cuatro de los cinco sevillanos detenidos en la capital navarra. El testimonio de la chica ha coincidido con la difusión esta semana en El programa de Ana Rosa de la declaración en Pamplona del peluquero Jesús Escudero.
Ante el juez, Escudero aseguró que la chica de la que abusaron en San Fermín consintió mantener relaciones sexuales con el grupo de cinco amigos y contó un episodio de su vida hasta el momento desconocido: la violación de su novia, cuando tenía 14 años, a manos de un agresor que en sólo 24 meses saldrá de prisión. “Yo no soy un violador. Odio a los violadores. Los odio", dijo entre lágrimas y con la voz entrecortada]
elespanol.com
¡MENTIRA! El que no diga NO no quiere decir que consienta. La chica iba muy mareada, prácticamente inconsciente, Hay que ser muy palurdo y muy mala persona para violar a alguien indefenso, entre cinco bestias.
No merecen perdón. Merecen una Cadena Perpetua, porque según sus perfiles, son reincidentes. Y basta ya de proteger a los criminales.
ACTUALIZACIÓN 1/5/2018
Los mensajes de Whatssap de La Manada.
Los cinco condenados de agresión sexual a la joven en los Sanfermines de Pamplona, que también fueron investigados por otra presunta agresión sexual ocurrida meses antes en Pozoblanco (Córdoba) planearon sus actos, a tenor de los mensajes que enviaron a dos grupos de Whatsapp en los que participaban todos ellos y que se han ido filtrando en los últimos días.
La publicación Noticias de Navarra difundió algunos de estos mensajes, enviados presuntamente en las semanas previas al viaje que los cinco acusados realizaron en verano por Barcelona, San Sebastián y Pamplona. El contenido de estas conversaciones refleja la personalidad de estos jóvenes, así como algunos de los objetivos que se planteaban para sus vacaciones, entre los cuales se incluyen comentarios relativos al uso de sustancias sedantes para mantener relaciones sexuales e incluso referencias expresas a “violaciones” de mujeres.
Burundanga, cloroformo y reinoles
Las conversaciones, en poder del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona, pertenecen a los grupos de Whatsapp ‘The Manada’ y ‘Veranito’, e incluyen afirmaciones recurrentes sobre “robar” y “violar” a mujeres, además de referencias futbolísticas y maquinaciones sobre el uso de drogas, según publica el diario navarro.
En estos mismos chats, la investigación de la Policía Foral de Navarra ya encontró indicios sobre la presunta agresión sexual a una joven de 19 años en Pamplona. Los acusados comentaban en estos grupos de mensajería instantánea su intención de “follarse a una buena gorda” y la posibilidad de usar “burundanga”, una sustancia que puede anular la voluntad de quienes la ingieren, hasta el punto de dejarles inconscientes.
“Estas vacaciones son la prueba de fuego para ser un lobo”, le decía antes del viaje el guardia civil Antonio Manuel G.E. a Ángel B.F. en el grupo ‘Veranito’, formado exclusivamente por los procesados (los dos citados más el militar Alfonso Jesús C.E., José Ángel P.M., Jesús E.D.). “Jaja, no que aún no he hecho méritos para ser un lobo”, le responde el aludido.
En este mismo chat, el propio Ángel B.F. dice el 24 de junio: “Llevamos burundanga? (...) Tengo reinoles tiraditas de precio. Para las violaciones”. Reinoles, en argot, es el nombre con el que se conoce el Flunitrazepam, un fármaco hipnótico. En otro momento, uno de los procesados apremia a sus compañeros: “Hay que empezar a buscar el cloroformo, los reinoles, las cuerdas... para no cogernos los dedos porque después queremos violar todos”.
Robos y pistolas
Las conversaciones de los investigados y su grupo de amigos que también forma parte del grupo de Whatsapp‘The Manada’ incluyen muchas otras bromas y comentarios de mal gusto. El guardia civil Antonio Manuel G.E. comenta a mediados de junio que si hubiera ido a a la Eurocopa de fútbol de Francia, “violaría una rusa que vea despistada y palizón a un niño de 12 años inglés. 2-0 y pa casa”. Los demás ríen.
También hay referencias a robos y a armas, aunque del tono jocoso de estos mensajes se desprende que los jóvenes probablemente no tienen intenciones de llevar a cabo lo que anuncian: “Yo llevo la pistola, no quiero mamoneos cuando estemos borrachos se saca la pistola”, dice otra vez el guardia civil en el chat ‘Veranito’. José Ángel P.M. tercia. “Como me vea acorralado le meto un tiro en la rodilla al que sea. Jajaja”.
En la recta final del viaje, uno de los amigos que se quedó en Sevilla pregunta: “¿Robado y follado mucho?”. “Robado todos menos yo”, le responde el militar. Anteriormente hay otros mensajes referentes a la presunta afición de los componentes del grupo a apropiarse de los ajeno: “Que tiemblen los souvenirs”, dice otro amigo al ver la primera fotografía que envían los procesados desde Pamplona.
lavanguardia.com
Y este es el mensaje que enviaron al grupo de WhatsApp para contarles a sus amigos lo que habían hecho en el portal de una vivienda en la fiesta española de San Fermín 2016, algo que fue crucial en la investigación, además de otras evidencias:
─ Buenos días
─ Follándonos a una entre los 5.
─ Jajaja.
─ Todo lo que cuente es poco.
─ Puta pasada de viaje.
─ Hay vídeo.
─ Cabrones os envidio.
─ Esos son los viajes guapos.
─ jajajajajajajsajajaja
Pero cuando avanzaron las horas, la conversación cambió:
─ Cinco detenidos x agresión sexual
─ No seréis ustedes no??
─ Iyo no serán ellos en serios no??
─ Se han follado a una entre 5 según dijo jose angel
─ Y son 5 los detenidos por abusar de una tía de 19 años
─ Y tienen los móviles apagados
─ esto va a ser como lo del loco que lo escuchamos y nos reíamos hasta que supimos que era él.
─ Ta imagina? No creo vamos...espero que no..hablar cuando lo leas cabrones.
─ jajajas
─ No hombres es imposible que sean ellos tio.
─ Con la de gente que hay...
─ eran de nacionalidad española.
─ Esq no han dicho nada más.
─ Fite q fa prx noticia dicen entre ellos tenemos a 1 guardia civil y a un militar.
─ jajajajaj
─ a un mangante a un actor pono y a un gordinflón.
─ jajajajajaja
─ La noticia la han mandado al peligro
─ si enserio?
─ o es mentira?
─ (Enlace de la noticia con la detención de los cinco)
─ Iyo son ellos.
─ Estoy preocupao.
─ El escu se ha conectado a las 9.39.
─ Además dicen q lo an cogido en u coche.
─ No creo que sean ellod
─ Ellos iban en el suyo no?
─ los an cogido x la mnn eh
─ A ver si dan señales
─ Iyo hay mucha gente allí.
─ Pero 6 notas.
─ Y q una tía q folle con 5.
─ No es tan normal.
─ Aunque haya ml de gente.
─ Es que es eso.
─Y encima todos los los móviles apagados.
─Tss.
─Iyo son ellos tío.
─Q no hombre.
─Vamos a pensas de q se am puesto to ciego se an qedado sin batería y que están x ai tirados....
─Oyó son las 7 de la tarde.
─Y ninguno con movil.
─----------
─Y que no hay señales
─ Pufff
─ Estoy preocupado tí.
─ Estamos todos cagado tío.
─ Yo a buscado hasta si hay cargados en el ave.
─ Xa el escu supuestamente venía hoy paca.
─ Ts
─ Aquí estamos hablado el (nombre) y yo de eso.
─ Esq ya es para preocuparse
─ Son casi las 10.
─ Iyo es q todo encaja.
─ Con sus muerto.
─ Me acaba de decir el (nombre) que los notas son de sevilla.
─ Q lo sabe por un amigo suyo de los biris q han hablado con indar gorris.
─ Pero q los nombres aun no se sabes.
─ Valla pasada.
─ Son ellos tio.
─ Valla pitote.
─ Sin noticia no?
─ 0
─ Q pasada tío.
Puedes ver el resumen de todo lo ocurrido desde 2016 hasta ahora en el siguiente video publicado por el diario El País de España:
eldeber.com
ACTUALIZACIÓN 9/5/2018
Conozcamos un poco al juez "singular" como lo cataloga el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, Ricardo Javier González González.
Este juez con apariencia desaliñada y mirada algo perdida, dictó en diciembre de 2015 un fallo absolutorio a un padre al que el Ministerio Fiscal solicitaba siete años de prisión, inhabilitación especial para la patria potestad de sus hijos durante cinco años y prohibición de acercamiento a su hija a una distancia de 300 metros durante cinco años, después de que varios testigos denunciaran que el acusado entró en un autobús público de la capital navarra “y con ánimo lascivo y libidinoso comenzó a tocar el trasero de la niña, tras meterle la mano dentro del pantalón y dentro de la braga mientras le decía: ‘A ti te tocan tu padre y tu madre’”. El magistrado ponente de esta sentencia argumenta que la niña “no mostró signo alguno de encontrarse o sentirse incómoda, intranquila, inquieta o perturbada, ni mediante palabra ni por medio de gestos o cualquier tipo de acción que llamase la atención ni del conductor del autobús ni de otros viajeros”.
El juez Ricardo Javier González, que ha dicho recientemente tras el polémico fallo judicial de La Manada que sólo habla a través de sus autos y sentencias, hace constar precisamente en esta sentencia judicial con fecha de 30 de diciembre de 2015 que estos hechos probados forman parte de una acusación basada en “una pura y muy subjetiva apreciación personal de una tercera persona (de las muchas que iban en el autobús) sobre una forma de relacionarse el padre con su hija que podrá no ser de su agrado o del de otras muchas personas, pero que en sí mismo no denota nada, salvo una forma de mostrar afecto y cariño, inapropiada si se quiere, pero muy lejana a lo que es exigible para hacer un reproche penal, ni siquiera el más liviano de una falta de vejaciones”.
El 11 de septiembre de 2013, el acusado entró junto a sus dos hijos menores de edad en un autobús de línea. El padre se sentó junto a su hija, que estaba en un asiento próximo a la ventana, “y con ánimo lascivo y libidinoso, comenzó a tocar el trasero de la niña, tras meterle la mano dentro del pantalón y dentro de la braga, mientras le decía “A ti te tocan tu padre y tu madre”. Según consta en los antecedentes del caso, la niña permaneció muy quieta todo el trayecto “con carta asustada y triste”.
El Ministerio Fiscal actuó de oficio y elevó a definitivas sus conclusiones provisionales, en las que solicitaba para el acusado siete años de prisión, inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad durante cinco años y prohibición de acercamiento a su hija a una distancia de 300 metros durante otros cinco años. En el juicio oral, el fiscal rebajó la petición de prisión a cuatro años y la defensa reclamó su libre absolución. En los hechos probados la sentencia hace constar que la menor “no mostró signo alguno de encontrarse o sentirse incómoda, intranquila, inquieta o perturbada, ni mediante palabra ni por medio de gestos o cualquier tipo de acto que llamase la atención ni del conductor del autobús ni de otros viajeros”.
Para emitir una sentencia absolutoria, el magistrado Ricardo Javier González subraya en los fundamentos de derecho que “la prueba de cargo practicada en el acto del juicio oral ha resultado manifiestamente insuficiente para enervar el derecho fundamental a la presunción de inocencia del acusado y fundamentar una sentencia absolutoria”. El ponente de la sentencia añade que “la escasa investigación realizada” no ha servido más que para “llegar innecesaria y gratuitamente a la celebración de un juicio cuando no se ha conseguido allegar a la causa unos mínimos y serios indicios delictivos contra dicho acusado”. El juez cree que debió retirarse la acusación por delito “e incluso por la de una simple e hipotética falta”.
El juez interpreta la frase del padre a su hija (“A ti te tocan tu padre y tu madre”) como “irrelevante” puesto que cree que así el acusado se coloca “en pie de igualdad con la madre de la menor”, que según este magistrado “solo puede ser tomado como algo demostrativo de esa falta de connotación sexual que el tipo penal exige”. Añade la sentencia que ni el padre de la niña “tenía en su mente ni en su ánimo, ni por asomo, intención alguna teñida de ese lascivo ánimo (menos aún en un autobús urbano, a la vista de cuantos pasajeros pudiera tener), a no ser que se quiera hacernos creer que similares comportamientos obscenos también eran propios de la madre de la menor”.
A diferencia de la sentencia de La Manada, en este caso, el tribunal compuesto por el citado Ricardo Javier González como ponente y José Francisco Cobo como presidente y Francisco José Goyena como magistrado dictaminó un fallo unánime de absolución sin voto particular al respecto.
extremaduraprogresista.com
Ricardo Gonzalez, logró eludir que se le abriera un expediente de jubilación por incapacidad permanente en 2008 a iniciativa del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN), después de llevar más de un año de baja laboral no relacionada con ningún accidente o lesión física, según fuentes de la judicatura consultadas por OKDIARIO.
El presidente del TSJN informó a la comisión permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para que abriera el proceso de jubilación por incapacidad permanente después de que el magistrado llevara al menos 14 meses de baja por enfermedad, renovada mes a mes por la comisión permanente del CGPJ, “con derecho al percibo de retribuciones básicas y por razón de familia, sin perjuicio de las prestaciones complementarias que procedan con arreglo al régimen de seguridad social aplicable”. Estas prórrogas de licencia por enfermedad eran comunicadas “a la Gerencia correspondiente y a la Mutualidad General Judicial”.
Poco después el magistrado recuperó el alta laboral, se reincorporó a su puesto y el riesgo de jubilación por incapacidad permanente decayó.
El ministro de Justicia, Rafael Catalá, aseguró tras la sentencia de ‘La Manada’ que “todos en la carrera judicial saben que [Ricardo González] tiene un problema singular”.
Cuando estuvo afectado por el largo período de baja, González ya había acumulado siete expedientes disciplinarios con seis sanciones, una de las cuales le acarreó una suspensión de seis meses por una falta muy grave.
Dos años para una causa
El magistrado había necesitado más de dos años para resolver una causa de separación y divorcio en el año 2000. La sanción fue confirmada posteriormente por el Tribunal Supremo. González había incurrido en retraso injustificado y reiterado en la tramitación del proceso. Se le sancionó también por la ignorancia inexcusable en el cumplimiento de los deberes judiciales.
Antes de llegar a esta suspensión de funciones, el juez del voto particular en la sentencia de ‘La Manada’ había acumulado cuatro expedientes disciplinarios resueltos con sanción de multa todos ellos.
El primer expediente (9/96) data de 1996. Se saldó con una sanción de 200.000 pesetas de multa por una falta grave: incumplimiento injustificado y reiterado del horario de audiencia pública y la inasistencia injustificada a los actos procesales con audiencia pública que estuvieren señalados, cuando no constituya falta muy grave (artículo 418.10 de la Ley Orgánica del Poder Judicial).
En ese mismo año, al juez Ricardo González se le abrió un segundo expediente (32/96) por la misma falta grave. Concluyó con una multa de 55.000 pesetas.
El tercer expediente (24/98) llegó dos años después y acarreó dos sanciones. El juez que ha alcanzado notoriedad pública por el caso de ‘La Manada’ fue multado con 50.001 pesetas por falta grave del artículo 418.11 de la LOPJ: González incurrió en retraso injustificado en la iniciación y tramitación de los procesos y causas que conocía en el ejercicio de su función. Asimismo, fue sancionado con la advertencia de una falta leve por incumplimiento injustificado de los plazos legalmente establecidos para dictar resolución (artículo 419.3).
Al año siguiente, un nuevo expediente (51/99) disciplinario, el cuarto de su carrera, se cerró con 600 euros de sanción.
Una marca insólita
Después llegarían dos expedientes más, saldados esta vez sin sanción, para alcanzar un marca difícil de igualar en la judicatura española: siete expedientes y seis sanciones, balance que convierte al juez del voto particular de la sentencia de ‘La Manada’ en uno de los magistrados más penalizados de la carrera judicial.
De lo extraordinario que son los expedientes disciplinarios en el poder judicial, y más aún, las sanciones, dan idea los siguientes datos: de las 13.500 quejas y denuncias que recibió el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en 2015 y las más de 11.500 en 2016, el CGPJ solo llegó a incoar expediente disciplinario en 34 casos en 2015 y en 41 en 2016. Y sólo 15 cada año conllevaron una sanción.
okdiario.com









