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Relajación y armonía a través de los cuencos tibetanos, una delicia para el alma








En este video que compartimos tenemos una meditación con cuencos tibetanos que nos dejará en un estado de relajación y armonía. Personalmente lo recomiendo practicar a diario y los resultados notorios desde la primera sesión. Evidentemente, a más constante se sea, mucho mejor.


Para poder beneficiarse del poder de los cuencos tibetanos solo hay que estar en el lugar en donde se emiten esos sonidos y vibraciones.


También se realizan masajes con cuencos tibetanos, lo cual consiste en colocar los cuencos alrededor del cuerpo que se van haciendo sonar y luego se van poniendo cuencos en los puntos energéticos del cuerpo (Chackras). Cada chackra tendrá su cuenco correspondiente y también se tocan a ciertas distancias para así poder masajear los campos auricos.

La terapia con cuencos tibetanos también incluye por lo tanto los masajes. Los masajes vibracionales nos aportan energía y nos ayudan mucho a liberar las tensiones musculares pero además son muy buenos para intensificar la potencia de nuestro aura, que actúa como una defensa energética.


Nos proporcionan paz interior y aumenta de manera notable la capacidad defensiva de nuestro organismo.

Pero además de esto, producen en la persona una mayor capacidad de concentración, alivian la ansiedad, ayudan contra el insomnio, la migraña y también a encontrarse con uno mismo.

Según el budismo tibetano, el sonido tiene la capacidad de crear y de destruir, de manera que hay sonidos capaces de crear materia. Sin ir más lejos, el físico norteamericano Edgar Cayce pensaba que los tonos puros serían utilizados para sanar a finales del siglo XX.

En la misma línea el mismo Nostradamus predijo que el cáncer se podría curar mediante un tono puro en el año 1998.


El doctor Gaynor, es el autor del libro Sonidos que curan y además de ello es el director del Departamento de Medicina Oncológica e Integrativa del centro Strangh-Cornell para la prevención del cáncer de Nueva York. Pues bien, este señor ha utilizado con éxito el sonido de los cuencos tibetanos y otras técnicas sonoras en algunos de sus pacientes.

La armonización con cuencos tibetanos es notable casi desde el primer momento de empezar a percibir los sonidos. El sonido es una onda portadora de conciencia y dependiendo de en donde esté situada dicha conciencia la persona al crear un sonido este se va a encargar de llevar esa información de ese estado a la persona que lo reciba.


La curación con los cuencos tibetanos se produce porque produce una buena energía por todo nuestro cuerpo y nos ayuda a liberar la tensión muscular pero también a conseguir la paz interior, de manera que aumenta también la capacidad de nuestro organismo para defenderse.

Se produce un equilibrio de los dos hemisferios del cerebro, aportando muchos beneficios a personas que suelen tener un elevado estrés o que son muy racionales.

Las personas que tienen o se someten a sesiones de cuencos tibetanos, suelen tener una mejor relación con su entorno y suelen estar más felices consigo mismo.


Vía: curarcancernatural.org