Vivimos en una sociedad bastante hipócrita, sensacionalista y manipuladora. Quizás sean razones para un sistema de control, para seguir dirigiendo al ganado mayoritario por tramos que solo le benefician a unos cuantos.
Pero el mundo está lleno de gente extraordinaria, personas que suelen pasar desapercibidas, que viven su vida de una forma única y sin hacer mal a nadie.
Gente en la que apenas reparamos.
Pero el mundo está lleno de gente extraordinaria, personas que suelen pasar desapercibidas, que viven su vida de una forma única y sin hacer mal a nadie.
Gente en la que apenas reparamos.